Con un beso a la reina Letizia y a sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, se despidió Felipe VI en el pantalán del Náutico antes de embarcar por última vez este año en el renovado Aifos.

La jornada que puso fin a la regata de la Copa del Rey de Vela comenzó con un emotivo homenaje al olímpico Joan Cardona, que el martes logró la medalla de bronce en Tokio en la clase Finn. Es la primera que consigue un deportista curtido en el Real Club Náutico de Palma en sus 73 años de existencia, por lo que el recibimiento al "futuro Rafa Nadal de la vela", tal como lo definió su director técnico, Pedro Marí, fue por todo lo alto.

Joan Cardona, medallista menorquín en Tokio 2020, recibe el homenaje de la Familia Real en el Club Náutico de Palma RCNP

Un centenar de deportistas, entre vela y piragüismo, le hicieron un pasillo de bienvenida que llegaba al escenario del homenaje. Allí le esperaban, en la terraza de las instalaciones náuticas, la Familia Real; sus padres, Beatriz Méndez y Xisco Cardona; socios del RCNP, amigos y compañeros de las numerosas travesías vividas en el mar desde que llegó a la isla con 15 años procedente del Club Marítimo de Maó hasta ahora, con 23 años y una medalla de los Juegos Olímpicos. La llevaba con orgullo colgada del cuello y tras los aplausos y gritos de «¡grande, bravo, campeón!», Joan Cardona saludó a Felipe VI, doña Letizia y sus hijas chocando los puños. Ellas quisieron tocar la medalla y, mientras lo hacían, el regatista menorquín les comentó que «cuesta mucho ganarla».

En el discurso de recibimiento destacaron que el olímpico «ha cumplido un sueño individual y colectivo con una carrera meteórica» gracias a su «determinación, constancia y haber creído en sí mismo». «Hoy eres un ejemplo para esos compañeros que te han hecho el pasillo de honor», como añadieron, y para los pequeños regatistas que después del acto se hicieron una foto con él. Durante su breve intervención, Cardona destacó que el apoyo del Club en estos años y sobre todo durante esta semana le sirvió de mucho. «En la final sentí vuestro aliento», dijo antes de la proyección de un vídeo con imágenes navegando de niño, los premios conseguidos y la regata olímpica en la que se proclamó vencedor de la medalla de bronce. Después declaró que «también es en parte muy suya», en referencia al Náutico debido a su respaldo, y añadió: «Como las olimpiadas no hay nada, estamos cuatro años trabajando para ello y hay que darlo todo». Cree que en la final los seguidores lo pasaron peor que él mismo. «Tenía mucha confianza en que lo iba a sacar», y así fue el pasado martes.

Después del homenaje, Cardona acompañó a Felipe VI y el resto de su familia hasta el pantalán en el que el monarca iba a embarcar a bordo del Aifos para disputar con sus compañeros de la tripulación la última manga de la Copa del Rey de Vela. Con toda seguridad hablaron de náutica y tal vez del futuro del medallista, que en los próximos Juegos Olímpicos, los de París, se quedará sin la clase Finn en la que compite debido a que desaparecerá del programa olímpico. Posiblemente volverá a la clase Láser, que conoce bien, aunque «para ello debe adelgazar 15 kilos», como avanzó el director técnico del Real Club Náutico de Palma. «Seguro que lo hará, ya que si ha logrado una medalla, esto también», según destacó. Marí definió a Cardona como un joven de «gran talento, con una mentalidad fría y que tiene claro lo que quiere conseguir», de ahí su comparación con Nadal.

17

La Familia Real rinde homenaje a Joan Cardona, medallista en Tokio 2020, en el Club Náutico de Palma M. Mielniezuk

La reina Letizia, Leonor y Sofía también acudieron al pantalán donde estaba amarrado el Aifos y otros veleros de la regata, que en ese momento iban saliendo para comenzar la última prueba de la competición en la Bahía. Tras el saludo a la tripulación del barco de la Armada, recién renovado, las tres se despidieron de Felipe VI y realizaron un breve recorrido por las instalaciones del RCNP acompañadas por su presidente, Emerico Fuster, y el presidente de la Federación Nacional de Vela, Javier Sanz, que estuvo al frente del Náutico hasta 2019.

La visita no estaba prevista en la agenda de la Casa Real y fue la segunda aparición pública en la que se vieron juntos a los cuatro miembros de la familia después de acudir a Lluc el miércoles. La reina llevaba un vestido largo de tirantes anchos y rayas azules y blancas y un lazo de la misma tela atado a un lado, y las alpargatas que lució eran las tradicionales ibicencas. La princesa Leonor se puso un vestido corto de flores y la infanta Sofía vistió un mono verde pastel, mientras que el rey llevaba el uniforme del Aifos con unas menorquinas color crema. Las tres mujeres se marcharon al mediodía rumbo probablemente a Marivent, donde también está la reina emérita, doña Sofía, que aún no ha aparecido en público.