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Joana Borràs Presidenta del colectivo Moda Mallorca

"La tela de 'llengües' falsa de Letizia fue la gota que colmó el vaso"

«La protección supondrá el reconocimiento a una forma muy especial de producción, una técnica ancestral que lleva un gran trabajo»

Joana Borràs B. Noguera

En la asociación Moda Mallorca, presidida por Joana Borràs, están Teixits Bujosa, Vicens y Riera, los tres fabricantes de telas de ‘llengües’ existentes en la isla. La tradicional técnica del ‘ikat’ mallorquín será declarada Bien de Interés Cultural por su alto valor patrimonial y porque es parte de nuestra identidad.

¿Qué supone la declaración de la tela de llengües como Bien de Interés Cultural? 

Es muy necesaria y se tendría que haber hecho hace tiempo. Supondrá el reconocimiento al trabajo de los tres fabricantes de telas de llengües de Mallorca, tres familias que a lo largo de los años han preservado esta tradición con una forma de producción muy especial, la técnica del ikat, que nadie más hace. No todos los dibujos similares que vemos son telas de llengües. Se debe tintar el hilo de modo manual, artesanal, antes de tejerlo, que también se hace con una técnica ancestral. Lleva un gran trabajo, hay que verlo para creerlo, es una labor impresionante, y se merece este reconocimiento, como ya se ha hecho con la ensaimada, el vino o el aceite. Si pides un vino de la isla y te dan un Rioja, seguro que no te hace mucha gracia. Pues esto es lo mismo.

¿Habrá un sello de marca?

Se diferenciarán con un sello o una etiqueta que las identifique, por lo que cualquier tela que haya sido creada en Bujosa, Vicens o Riera y cualquier complemento de moda con esas telas lo tendrán y servirá para saber que es un ikat mallorquín auténtico.

¿Los imitadores lo tendrán más difícil?

No. Por este motivo pedimos al Consell que la declaración BIC tiene que venir acompañada de una partida presupuestaria para promocionar la tela de llengües y explicar en qué consiste, tanto a los residentes como a los turistas. Cuando creamos la asociación Moda Mallorca, ellos registraron la marca de garantía de calidad, donde en teoría estamos todos los productores mallorquines, y un artículo del reglamento dice que entre los objetivos está luchar contra los fraudes, pero tampoco se ha hecho porque dejaron la iniciativa sin presupuesto. Fue solo un anuncio, por lo que no es fácil evitar las imitaciones.

¿Podrán seguir diciendo que algo es de tela de llengües?

Si lo hacen están engañando. Es como si ponen Made in Spain cuando está hecho en China. No deberían utilizar esta palabra, pero en caso contrario hay que denunciarlos, perseguirlos, y esto es muy costoso. Si el Consell no pone a alguien dedicado a ello o una oficina para defender a los creadores de la isla, nosotros no podemos. ¿Sabes la cantidad de chinos que están en el polígono de Son Castelló comercializando bajo el nombre Made in Italy o Made in Mallorca? Numerosos comercios se dedican incluso a cambiar las etiquetas de prendas de ropa que son hechas en China y las venden con otro origen.

Cuando la reina Letizia lució una bolsa con una falsa tela de llengües el verano pasado, Moda Mallorca emitió un comunicado de prensa muy crítico.

Fue la gota que colmó el vaso. Tuvimos que ver a la Reina con las llengües falsas para que desde las instituciones se empezasen a mover. Esta situación les puso un espejo delante, hizo muy visual un problema que hace tiempo que llevábamos denunciando.

¿Aportan identidad a la isla?

Muchísima, a Mallorca y a los diseñadores de moda de aquí. Recientemente Pablo Erroz, en la pasarela 080 de Barcelona y la de Madrid, sacó chaquetas de tela de llengües. No es casualidad que se vean bolsas, ropa de bebé, todo tipo de complementos e incluso muchas mascarillas, que se venden muy bien. Nos da una identidad que se echaba en falta, porque así como Ibiza con Adlib y otros lugares sí son identificados con un producto concreto, aquí aún no se había logrado claramente. Ahora que se valora este bien tan especial, es imprescindible que sea protegido y no siga habiendo empresas que compran telas de algodón en la India o el sureste asiático y luego las estampan. Por eso insisto en la persecución del fraude, hay que controlarlo muy bien. Tras años denunciándolo en vano, vino la reina Letizia con aquella imitación y pudimos decirles: «¿veis? Hasta la Reina lleva una falsa tela de llengües».

¿Los extranjeros valoran más los productos mallorquines que nosotros mismos?

Sí, realmente es así por parte de muchos. Es impresionante cómo les interesan y los buscan. Por ello, para acercárselos, desde Moda Mallorca hemos creado unos expositores que estamos instalando en hoteles. Son siete en total. Ya están en alojamientos de Meliá y la próxima semana también los tendrán en la cadena hotelera Serrano, de Cala Rajada, y además tenemos un expositor en El Corte Inglés. Parece que funcionará muy bien este verano. Al fin hemos unido en un mismo proyecto turismo y producción local, algo muy necesario. No se entiende cómo es que tenemos 14 millones de visitantes al año (antes de la pandemia) y a nadie se le había ocurrido promocionar el producto de aquí en lugar de vender souvenires fabricados en China o donde sea.

¿Qué beneficio económico supone para la isla?

Además del prestigio, ya que aporta identidad, elaborar aquí todos esos productos permite dar trabajo a los artesanos locales en los talleres de Mallorca, por lo que sus sueldos revierten en la isla. El producto local no es solo el agroalimentario, que está muy bien, sino también la moda y otras muchas cosas. En Ibiza apuestan por la moda Adlib y prácticamente todo el presupuesto de promoción turística lo dedican a eso, por lo que se han hecho un nombre y por eso es conocida en todo el mundo. Aquí teníamos el calzado y la piel y dejaron que se perdiese. Ahora surge la oportunidad de proteger la tela de llengües y no puede pasar lo mismo.

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