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Diario de Mallorca

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Abre en Palma el primer restaurante donde la carne y el pescado son la guarnición

El chef Andrés Benítez reinventa y consolida su apuesta por la cocina saludable con el Nuevo Botànic

Una mesa del Botànic con distintos platos a base de vegetales.

Los grandes hot spot de Londres y Dubai han servido de inspiración al CEO de Babylon Hospitality, Ludovico Dupré, y al chef Andrés Benítez para crear la nueva carta del restaurante Botànic. Éste, nutriéndose de su experiencia en cocina saludable, ha querido dar un salto más para adentrarse y liderar la que está llamada a ser la tendencia gastronómica del siglo XXI: la cocina plant forward.

Andrés Benítez.

El plant forward es un nuevo concepto culinario en el que los vegetales reivindican un protagonismo nunca visto, pero vistiéndose de manera sofisticada y sexy, y compartiendo escenario, aunque dejándoles un rol secundario como guarnición, con carnes, pescados y todo tipo de proteína.

Botànic, pionero en España al incorporarse a esta nueva tendencia, sigue su andadura iniciada hace dos años con el objetivo de convertir en experiencia gastronómica de lujo la hasta ahora un tanto aburrida comida saludable.

El restaurante está ubicado en Forn de la Gloria, 14, en Palma. Y el precio medio por persona es de 35 euros, bebidas no incluidas.  

Uno de los platos del restaurante Botànic.

En este viaje a través del paladar que ofrece Botànic tiene mucho que ver la historia ficticia de Miquel Salas, creada específicamente por Babylon Hospitality como inspiración e hilo conductor para desarrollar el concepto creativo del restaurante. La vida de este hipotético marinero mallorquín del siglo XVIII que ha servido de inspiración para este proyecto cuenta que Salas nació en la localidad de Felanitx, muy cerca del Mediterráneo, y desde muy joven tuvo a este mar como su fiel compañero, surcándolo de puerto a puerto y trayendo en cada regreso los aromas propios de cada uno de sus confines. Especias de todo el mundo se convirtieron en el mejor regalo para su hijo pequeño, Antoni, invidente de nacimiento, que aprendió geografía gracias a los olores que desprendían los seductores obsequios de su padre. Con los años, las especias fueron sustituidas por semillas, que padre e hijo empezaron a sembrar en el huerto que poco a poco se convirtió en vergel. Y de ahí al uso de sus frutos, maridados con los mejores vegetales de la huerta. Miquel recreó con su esposa la cocina que permitiría a su hijo a viajar través de los sentidos.

Una receta de vegetales con la carne como elemento secundario.

En la cocina de Botànic, los vegetales se combinan con currys artesanales y elaborados con productos kilómetro 0, con especias tradicionales chinas y con auténticos chiles. La guinda la pone una carta de bebidas y cócteles saludables, espumosos, vinos o licores especiados.

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