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Boris Izaguirre Periodista y escritor

"Me hubiera encantado que Miquel Montoro fuese mi hijo"

Boris Izaguirre este sábado frente a la playa de Magaluf

Boris Izaguirre este sábado frente a la playa de Magaluf M. Mielniezuk

Habitual de la isla, Boris Izaguirre ha vuelto este fin de semana con el programa de Onda Cero donde colabora, ‘Por fin no es lunes’, presentado por Jaime Cantizano y que se ha emitido desde un hotel recién abierto en Calvià. Izaguirre ha conocido al ‘youtuber’ mallorquín que enseña a cuidar el campo.

Se ha quedado impresionado con Miquel Montoro. 

Me ha fascinado este chico, con toda su determinación y su valoración de lo que hace. Me ha dado una profunda satisfacción, me ha alegrado mucho conocer a alguien como él. Es adorable ver a un chaval con este gran amor por lo que le rodea, su ambiente, el campo. Me hubiera encantado que Miquel Montoro fuese mi hijo, tiene una gran pasión por lo suyo y capacidad de resolución. Nos ha dado un par de lecciones y me parece formidable. Muchos de los urbanitas hemos abierto los ojos con la pandemia y hemos visto que existe el campo, que no es algo que está ahí detrás como un decorado. Hay que valorar su importancia y algunos incluso han abandonado la ciudad y se han ido a vivir a zonas rurales.

¿Su chapuzón en el mar ha sido el primero del año?

Sí. Cómo he disfrutado. Dicen que el agua estaba a 17 grados. Otra de las pocas cosas positivas de todo lo que ha significado la pandemia ha sido el respiro que han tenido el mar y la naturaleza en general. Venir acá y bañarte en un agua tan limpia, transparente, cristalina, ver tu piel en medio, entre la superficie y la arena, es algo increíble. No me extraña que sea depurativa, te borra los malos recuerdos de la mente.

Se encuentra en la zona cero del turismo británico. ¿Cómo ve la vuelta de los visitantes?

Una de las cosas que hemos aprendido es a organizarnos. Yo mismo lo hice durante todo el confinamiento poniendo orden en los cajones de casa. Vivíamos siempre apresurados, contra el tiempo y desordenadamente. Con la pandemia el orden es muy importante y se ve claramente cuando llegas al aeropuerto, ya que hay muchas medidas que cumplir, pero este proceso a mí me hace sentir más seguro y los turistas supongo que también lo percibirán de este modo.

¿Y cómo ve la situación en Madrid con Ayuso?

Desde que pasó Filomena, la ciudad está muy limpia, porque nunca había caído tanta nieve y eso hizo que la famosísima luz de Madrid se reflejara mucho mejor. Ahora está preciosa.

¿Por Ayuso?

En mi opinión está más bella gracias a Filomena. Miguel Ángel Rodríguez también ha ayudado mucho a conseguir una buena campaña.

La reina Sofía está en la isla.

Sí, y su hermana, su eterna hermana, Irene de Grecia, que debería cambiar el nombre por Irene de Marivent, ya que está más aquí que en Grecia desde hace muchísimos años.

¿Qué opina del exilio del rey emérito en Abu Dabi?

Es una decisión tomada por él y, a medida que continúa el goteo de informaciones sobre todas sus actividades económicas, parece clarísimo que el exilio será más largo. Se acaban de cumplir 59 años de su matrimonio y mira en qué condiciones. Me sorprende que todavía haya gente que diga «pobrecitos». Pobres no son, son muy ricos y tienen los problemas que puede llegar a tener la gente rica, no los pobres.

¿La mascarilla puede llegar a tener glamour?

Nos estamos perdiendo una gran cantidad de caras bonitas, porque los españoles son muy guapos en general, pero con la mascarilla estamos aprendiendo a aprovechar más las miradas. Hacemos un esfuerzo extra en este aspecto, ser más luminosos con los ojos, por lo que la belleza continúa percibiéndose y eso es bueno, ya que las mascarillas se van a quedar con nosotros.

¿Eso cree?

Sí, porque nos protegen, no solo del virus, sino también de la contaminación, por ejemplo. La pandemia debería enseñarnos a tomarnos más en serio el cambio climático y ser más respetuosos con la naturaleza, porque todos hemos contribuido a la situación actual sin pararnos un segundo a pensar en lo dañino y el desastre que puede ser. Espero que finalmente todo esto cambie.

¿Por qué ya no se habla de su Venezuela natal?

Porque Venezuela se utilizaba como arma política. Muchos de los que se rasgaban las vestiduras no sabrían ubicarla en un mapa, ya que realmente no les interesa mi país. A casi nadie le interesa, excepto por el petróleo, aunque a algunos les iba muy bien decir que no querían que España se convirtiese en Venezuela o que Madrid fuese Caracas, sin saber de lo que hablaban. Claramente era un eslogan en beneficio de su ideología. Probablemente aquí se han olvidado de Venezuela, pero quienes viven allí no se olvidan de lo mal que lo están pasando. Mi padre está allí y ha cumplido 90 años. Le han podido vacunar contra la covid gracias a que una asociación de hijos con padres que superan los 85 años tiene la posibilidad de lograr vacunas, pero muchísima gente mayor no tiene esa opción.

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