Templos con aforos del 30%, horarios con oficios litúrgicos que van desde las 17.30 hasta las 21 horas o retransmisiones por streaming son algunas de las condiciones que este jueves han marcado las tradicionales misas de matines.

La Catedral de Mallorca ha arrancado el oficio de Nochebuena a las 19 horas cuando habitualmente solía hacerlo a las 23 horas. El templo ha ofrecido un aforo máximo de 400 personas y ha organizado los bancos para que los ciudadanos hayan podido mantener la distancia de seguridad en todo momento durante el sermón y el canto de la Sibil·la, que este año ha corrido a cargo de Raquel Ribas Boria (Palma, 1995), quien nunca antes había interpretado este texto profético en la Seu.

El obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, recordó a los 80.000 fallecidos en España por la covid-19 y a los 454 de Baleares en la homilía de la misa de Nochebuena en la Catedral. Asimismo, agradeció a los sanitarios su labor, quienes en estos últimos meses han sido los «nuevos pastores» para los afectados por la pandemia.

Así se pronunció el prelado en la misa que ofició en la Seu, que no alcanzó el aforo máximo permitido de 400 personas, un 30% del habitual. «A las 19 horas, había 350 personas y poco a poco fue llegando más gente hasta llegar a las 380», explicó a este diario el canónigo Pere Oliver, prefecto de liturgia. «La llegada de los fieles fue escalonada también y se les fue colocando de manera distanciada en el templo», explica. A diferencia de otros años, muchos ciudadanos no permanecieron durante las dos horas que dura la celebración en la Seu. El motivo, «todo empezó a las 19 horas y mucha gente tenía la cena organizada en torno a las 20 o 21 horas», apunta el prefecto, quien cree que este año el canto de la Sibil·la ha tenido una significación especial «por los tiempos que estamos viviendo, que parecen apocalípticos». No en balde, cuando arrancó con el canto medieval Raquel Ribas (se estrenó en la Seu con este texto), «toda la Catedral enmudeció». 

Taltavull también hizo referencia en su sermón a la «gratuidad, la empatía, el servicio hecho con todo el cariño y la misericordia, que han hecho que muchos enfermos y personas de edad y con discapacidad, confinadas en sus casas y en las residencias, encontraran a alguien que estaba por ellas»

Arancha Calvo cantó la Sibi·la en la iglesia de la Mercè de Palma

Así cantó la sorprano Arancha Calvo la Sibil·la en la iglesia de la Mercè de Palma Miguel Vicens

La iglesia de la Mercè se vistió de gala durante la Nochebuena para la celebración de la misa de matines, cita muy tradicional en la Navidad en Mallorca, en la que la soprano Arancha Calvo, formada en Coro del Teatre Principal de Palma y en el Conservatorio del Gran Teatre del Liceo de Barcelona interpretó la Sibi·lapieza central de una misa solemne que empezó a las 18.30 horas, fue seguida con gran interés y se celebró con el preceptivo treinta por ciento del aforo máximo.