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Lanchas y veleros, los favoritos para navegar por Mallorca

El turismo nacional que alquila embarcaciones "salva" la temporada del sector náutico de las islas

Un velero navega por una cala de Mallorca.

Un velero navega por una cala de Mallorca. dm

La costa de Mallorca y las aguas del resto de islas del archipiélago se están llenando este verano de embarcaciones marítimas, muchas de ellas de alquiler. El turismo nacional, obligado a buscar alternativas, ha optado este año por disfrutar de una práctica que va en aumento y que está cogiendo fuerza como atractivo turístico.

La demanda de embarcaciones se ha multiplicado por nueve durante este verano. Así lo explica Alice Bokobza, responsable de Ventas de Click& Boat: "Desde el mes de abril y coincidiendo con las diferentes fases de la desescalada, las reservas de embarcaciones para viajar por las islas y costas españolas han experimentado una tendencia al alza". Según los datos de la plataforma, la nacionalidad española representa a los viajeros que más se han incrementado en las islas respecto a 2019, hasta alcanzar el 70% entre enero y agosto. Los demandantes quieren información sobre seguros de cancelación y las reservas con mínima antelación ante la incertidumbre generada por la covid. Este año, afirman, el turismo nacional "repunta frente al internacional".

Toni Craviotto, de Nautic Adventure, habla sobre la situación actual: "El fenómeno empezó en junio. Desde principios de mes empezamos a recibir peticiones de reserva de clientes españoles. La demanda fue un 80% más respecto al año anterior. También clientes que nunca habían alquilado un barco y que necesitaban un patrón". Notaron que, a raíz de las noticias sobre los rebrotes, las reservas bajaron de forma considerable: "Este mes de agosto está siendo bastante malo. El cliente español ha salvado un poco la temporada porque todos los meses anteriores no los recuperaremos. Estamos preocupados por la bajada tan drástica de un mes para otro. Porque ni británicos ni alemanes están viniendo a la isla". La previsión, dice, es "difícil de conocer" porque hay mucha incertidumbre: "En octubre no hay trabajo, pero en noviembre y diciembre suele haber mayor volumen de reservas. Sobre todo de clientes que reservan cada año y saben que tienen un descuento si reservan antes de final de año". Suelen pedirles catamaranes y veleros, que son las embarcaciones que se agotan más rápido. "Muchas personas están viendo en esto una forma de pasar unas vacaciones seguras ya que no tienes peligro de contagiarte porque no tocas tierra. Este año ha habido mejores precios y los mallorquines lo han aprovechado", confiesa Craviotto. Quiere dejar claro que su empresa se encarga de concienciar a sus clientes para que traten con respeto las islas, sobre todo ahora que estamos viendo una mayor vigilancia de las zonas con posidonia: "Es lo que hace que nuestras playas sean tan bonitas y limpias. No es solo romper una planta, sino cargarte el bienestar del lugar".

Según Click&Boat, el cliente principal suele ser un hombre español de entre 40 y 55 años que viaja con su familia o amigos para descubrir nuevos lugares del archipiélago balear. Su poder adquisitivo es medio-alto y viaja, principalmente, entre julio y agosto. Cristina Valenciano, responsable de marketing, afirma que las principales motivaciones del turista náutico español son "disfrutar de las playas más bonitas del país, relajarse y vivir una experiencia original". Además, explica que este tipo de actividades se ven como seguras porque "les permite cumplir con el distanciamiento social y una sensación de libertad mayor". Las embarcaciones favoritas para navegar por las costas son las lanchas motoras, seguidas de los veleros, las lanchas semirígidas y los catamaranes.

Roberto, de la empresa Yanpy, declara que también han notado esa diferencia respecto a años anteriores: "Las reservas internacionales han disminuido muchísimo y los españoles han aprovechado para alquilar embarcaciones marítimas. El mes de agosto está siendo frenético porque el volumen de solicitudes es muy alto. La disponibilidad ahora mismo es casi nula". El cliente de este año, afirma, suele ser alguien que "ya está en las islas" y que solicita un barco para uno o dos días: "Las peticiones han aumentado un 50% respecto al año anterior. Podríamos decir que el mercado nacional está salvando un poco la temporada, sobre todo desde el punto de vista de los operadores. Por el feedback que me dan, están hasta arriba de trabajo y casi no tienen ningún barco disponible". No sabe hasta cuándo durará la temporada este año, pero esperan poder alargarla, por lo menos, hasta septiembre.

Blauxell Mallorca también ofrece alquiler de embarcaciones, en este caso de llaüts. Pelayo Ruiz, encargado de la empresa, afirma que su cliente suele ser local: "Nosotros siempre hemos estado más focalizados en el cliente de las islas más que en el nacional. Nuestros precios son más bajos que los otros servicios de alquiler por el tipo de embarcación". Este mes lo tienen todo completo y no saben qué previsión hay porque depende de muchos factores: "No me esperaba que fuese así de bien. Las redes sociales nos han ayudado a llegar a más público, hay que aprovechar esa oportunidad".

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