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Diario de Mallorca

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Con ciencia

Futuro

La revista Nature ha publicado un estudio firmado por Megan Scudellari, periodista freelance especializada en cuestiones científicas, con un título sugerente: ¿Cómo será la pandemia en 2021 y más adelante? El subtítulo adelanta las conclusiones: el Covid-19 estará con nosotros a largo plazo. Pero añade un detalle interesante. El trabajo de Scudellari promete resumir lo que predicen los científicos para los próximos meses y años.

Leerlo es un ejercicio de humildad y decepción porque no se nos dice nada que no supiésemos ya de sobras. Salvo por el comienzo, en forma de ejercicio de ciencia ficción fechado en junio de 2021, que estima el número de infectados en ese momento en 250 millones de personas (18,5 millones en agosto de 2020) de las que 1,75 millones habrán muerto (700.000 hoy), poco se habla de futuro. Eso sí, la periodista da por aprobada para dentro de un año una vacuna que proporcionará seis meses de protección pero será detenida en su distribución por falta de acuerdos internacionales. Tampoco nada que no quepa anticipar por poca imaginación que se tenga.

En realidad, como es lógico, las entrevistas que hace Scudellari a los epidemiólogos comparten una característica importante: los científicos sostienen que son muchas las incógnitas que intervienen a la hora de predecir cómo van a ser los meses siguientes de pandemia. Lo que se ignora es mucho más de lo que se sabe y, entre ese mar de dudas, destaca cuál va a ser el nivel de protección que dará el haber pasado la enfermedad o, llegado el caso, vacunarse.

Mientras tanto, la incógnita principal es la del grado de extensión de la enfermedad mientras volvemos más o menos a la "nueva normalidad". Partiendo de una situación en la que la mayoría de las personas, aunque no sean todas, sigue las recomendaciones elementales de protegerse con mascarilla, extrema la higiene de las manos y mantiene una distancia de seguridad durante la fase de bloqueo, las dudas se plantean sobre lo que cabe esperar que pase cuando las medidas se relajen y se permita volver a la mezcla social. Se están dando casos muy diversos. Como indica Scudellari, China, Nueva Zelanda y Ruanda mantienen un número bajo de infectados pese a los rebrotes al aliviar las restricciones, mientras que Estados Unidos y Brasil han aumentado la pandemia de forma brusca al levantar los bloqueos —allí donde se han producido. Como las políticas que siguen los distintos gobiernos son muy diferentes, lo que concluyen los expertos es que no tenemos ni idea de lo que va a suceder.

Siendo así, hablar de futuro resulta absurdo. Si las infecciones se frenan al establecer confinamientos y bloqueos, eso no quiere decir en absoluto que la pandemia esté bajo control. Ni siquiera somos capaces de entender, por lo que hace a España, que identificar y aislar los rebrotes que se vayan produciendo es imprescindible. Tanto nos daría, siendo así, consultar el futuro en una bola de cristal.

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