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Gastronomía

Álvaro Salazar Almansa: "Mi cocina es personal, reflexiva, mediterránea y con guiños a mis viajes"

El chef asegura que mantener la máxima distinción de la famosa guía cuesta "sacrificio, constancia y trabajo"

Álvaro Salazar Almansa, chef de Argos.

Álvaro Salazar Almansa, chef de Argos. B. Font

P Con tanto show culinario, ¿un cocinero va a ser más prestigioso que un médico?

R Espero que no. De hecho, los cocineros no tenemos tanta responsabilidad. Ahora bien, en este oficio que dedicas tantas horas, es de agradecer que alguien -como la televisión o la prensa- valore esta dedicación, al igual que se reconoce el trabajo de otros profesionales como los arquitectos, bomberos, médicos o futbolistas.

P ¿Cómo definiría su cocina?

R Bastante personal, reflexiva, con guiños a Andalucía, mediterránea y en la que están presentes mis viajes.

P ¿Cuánto vale tener una Estrella Michelin?

R Sacrificio, constancia, trabajo... e intentar que el equipo esté tan motivado como tú mismo. También haciendo una cocina que hable por sí sola.

P ¿Cuándo empezó a cocinar?

R Con unos 10 años, junto a mi tía Luisa. Mis padres tenían una tienda de moda y viajaban para enseñar muestrarios, por lo que me quedaba con mi tía, que cocinaba para mí y para mi hermano. Después estudié en la Escuela de Hostelería de Córdoba y posteriormente hice prácticas en el restaurante Tragabuches, de Ronda, con una Estrella Michelin.

P ¿Cómo llegó a la isla?

R Trabajaba para la cadena hotelera Hospes, que quería abrir un hotel en Córdoba. Así que me enviaron a Mallorca para ver cómo funcionaba uno de los emblemas de la firma, el hotel Maricel.

P ¿Y al Port de Pollença?

R Después de estar trabajando en la cocina de un agroturismo de Capdepera, Juan Moreno, entonces director del hotel La Goleta del Port de Pollença, me invitó a crear mi propio concepto en su restaurante, Argos.

P ¿Cómo vivió el concurso?

R Bien, pero con el inconveniente de tener que trasladarlo todo desde Mallorca. Por suerte es un trayecto corto, pero otras veces se nos han perdido cajas, maletas, roto instrumentos. De hecho, en el viaje para asistir a la semifinal del concurso Cocinero del Año se perdieron todos los productos.

P ¿Qué hará con los 6.000 euros del premio?

R Dar una parte a mi equipo, y la mía, ahorrarla, seguramente para hacer un viaje.

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