S/t 6A_ galeria d´art. Carrer de la Puresa, 8 (Palma). Hasta mediados de julio.

Un efecto de simplicidad, de intangibilidad, de ligereza; con una elaboración de máximos, que pide un cierto proceso de recepción. Ramon Canet, Maria Carbonero, Oriol Angrill, Ana Cabello, José Luis Puche, Tomeu Ventayol, Toni Font y Antoni Mas. Artistas de distintas generaciones, que mezclan la abstracción más sólida con la figuración, precisamente, son los más jóvenes que apuestan por ella. 9 lenguajes de 9 artistas en que se mezclan las técnicas litográfica, xilográfica y calcográfica.

Un proyecto de colaboración en que se demuestra que la estampación tradicional perdura y resiste a las modas, un trabajo en que el artista colabora estrechamente en la concepción de cada pieza. Una colaboración que ya realizaban talleres como los de la figura indiscutida de Joan Barbarà, luego de su hijo Tristán, con estrecha relación con el campo de la obra gráfica y con los artistas más destacados del siglo XX: Miró, Tàpies, Matisse, Chagall, Beuys, Picasso, Chillida€ Un tipo de piezas que, a diferencia de un objeto creado industrialmente, posee vida propia; unas obras que siempre hablan, y el tiempo nos descubre nuevas miradas y lecturas.

Atravesando generaciones y estilos encontramos en esta apuesta en 6a una gran diversidad de obra con cualidades propias: Ramon Canet, ajeno a las modas y a las etiquetas en el mundo del arte sorprende con el rojo; en su dominio de la técnica litográfica Maria Carbonero lleva de nuevo su expresividad al límite; Joan Cortés, en su búsqueda del volumen bicolor, una gama que también combina Toni Font con las técnicas litográfica y el aguafuerte.

Las obras de José Luis Puche, Antoni Mas, Ana Cabello y Oriol Angrill resultan espléndidas, sobre todo por la minuciosidad del trabajo, por la exquisita imaginación que demuestran y por el juego brillante de colores conseguidos con una técnica esmerada. Deliciosos dibujos que friegan la utopía y que demuestran que el arte sólo proviene de la vida. Un espacio común en que los creadores, como vasos comunicantes, aportan miradas desde la plástica y la poesía.

Hacer del grabado un auténtico campo de investigación y ampliar horizontes de las diferentes disciplinas calcográficas tradicionales, es una irrefutable actitud de creación.