Stockholm

España, 91 min.

Director: Borja Soler, Rodrigo Sorogoyen, Javier Villanueva

Actores: Aura Garrido, Javier Pereira

Cines: CineCiutat

Chico conoce chica. ¿Por qué un argumento tan básico se sigue repitiendo, e interesando, trillones de veces? Pues por la misma razón que a un niño pequeño le apetece ver quince o treinta veces La princesita o Toy story. Porque enseñan (o eso creemos/esperamos) algo sobre la vida.

Los protagonistas de Stockholm son dos adultos jóvenes en un Madrid grisáceo. Se conocen en una fiesta; él es extravertido y ligón; ella introvertida y recatada. La primera hora es el clásico juego de la seducción, con el macho desplegando (metafóricamente) sus plumas y/o biceps y la hembra haciendo mohines. En el tercer acto vemos que él es un Jeckyll/Hyde y a ella le falta un hervor. Al guión, desafortunadamente, le falta otro. En primer lugar los diálogos son muy picados y realistas pero acaban mordiéndose su cola. ¿Por qué no nos cuentan nada de la pareja? Si estudian o trabajan, si les gusta Alejandro Sanz o los Arctic Monkeys, si hacen deporte, si leen... Los creadores del filme confunden misterio con impenetrabilidad y (en segundo lugar) anticipan poco y mal el desenlace. Por temor a hacerlo evidente, han acabado haciéndolo muy forzado. Resumido: arranca como Antes del amanecer y cierra como Two lovers, con personajes más endebles y transición abrupta. Y aún así tiene elementos bastante atractivos: el propio género, el arranque, la interpretación de Aura Garrido, la banda sonora... Si la última película de David Trueba es un puedo y no quiero, ésta al menos muestra ambición. Ha intentado (se intuye) reflejar la desesperanza, el sálvese quien pueda, al que se ve enfrentada la juventud actual.