Ernesto Cardenal es todo un símbolo de la revolución sandinista, pero el sacerdote, exministro de cultura, escultor y traductor es ante todo poeta. Ayer, a sus 87 años, recogió el premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y sin perder rebeldía aseguró que "la protesta ahora es más necesaria que nunca".

"Ahora los problemas son tan grandes que la poesía social, la protesta, la rebeldía y la insurrección son muy necesarias", añadió. Desde Homero, desde la Biblia, existe la poesía de protesta, y "hoy el mundo está tan mal, tan feo, porque está más capitalista, y el capitalismo salvaje es un fracaso estrepitoso", explicó este poeta poco antes de recibir el prestigioso galardón a toda su prolífica carrera poética.

Ernesto Cardenal (Granada, Nicaragua, 1925), con su eterna boina negra, que cubre su pelo, blanco como su barba, es un anciano lúcido que sigue atento y con brillo en los ojos todo lo que pasa a su alrededor. Ayer aseguró sentirse muy honrado por el galardón a toda su carrera, que ha sido "extensa en el tiempo y también en la temática", precisa.

"Antes decía que era el poeta menos premiado en lengua española y ahora, con este premio -también en 2009 recibió el Pablo Neruda de Poesía-, ya no me puedo jactar de eso", dice con media sonrisa.

Teólogo, defensor de la teología de la liberación, exministro de cultura, entre 1979 y 1988, del gobierno sandinista de Nicaragua, del que luego se distanció, y enemigo de la jerarquía de la Iglesia y el Vaticano -la Iglesia es capitalista", recalcó, Cardenal aseguró que desde hace treinta años solo le interesa la poesía de la ciencia y el cosmos.

"Yo le llamo ciencia poética o poesía de inspiración científica, y esa es mi principal originalidad. En la narrativa hay un género que lo llaman ciencia ficción; pues yo lo llamo a lo mío ciencia poesía, y creo que soy el único poeta que hace esto", argumentó el escritor. "Existe un científico norteamericano, Richard Freeman -prosiguió-, que dice que estamos acostumbrados a que la ciencia sea algo que solo se lee en revistas especializadas o en conferencias, y que se echa de menos que no haya cantores o poetas hablando de ciencia; pues mi caso es una excepción, porque mi poesía sí se centra en la ciencia, en todas las ciencias".