No es que el líder del mítico grupo de mediados de los ochenta haya dejado la música para dedicarse a la moda. No. Tal y como han ido haciendo durante estos diez años de negocio, los antes compañeros de arquitectura y ahora, diseñador Óscar Casla por un lado, y cantante y compositor Miquel Erentxun por otro, -también socio de la marca junto a otros rostros conocidos como Amaia Montero- viajan a cada una de las ciudades en las que ve la luz una nueva franquicia de Cállate la boca, una tienda de ropa y complementos de lo más original y colorida. "Si viajase yo solo no creo que tuviera el mismo impacto", reconoce divertido Casla. Consecuencia de ello, los paseantes que ayer anduvieron por Olmos pudieron disfrutar de la presencia y breve actuación del referente de Duncan Dhu, que tocó, entre otras de sus canciones, Cien gaviotas dónde irán.

¿Anclado en el pasado?

"Yo también grabo así mis bocetillos", reconoce Erentxun en referencia al uso de la grabadora del Iphone. "Por todo hay ahora uno de éstos; es que han cambiado el mundo", reconoce. Las nuevas tecnologías han transformado el planeta y a todo lo que hay en él, incluida la industria de la música: "Soy un poco bicho tardío. He renegado de ello hasta hace bien poco, y ahora soy un enfermo de las redes sociales", reconoce. El por qué lo justifica en su madurez, pues su generación siempre "ha demonizado" internet hasta que se ha dado cuenta de que "aliarse" con el enemigo tiene sus ventajas: "Al final he empezado a sacarle partido, y aunque los discos los sigo grabando en analógico, en todo el proceso previo utilizo mucho las técnicas digitales, que me facilitan el trabajo muchísimo", revela.

Sobre la ya arrastrada crisis musical y la nueva manera de consumir melodías, Erentxun se declara un auténtico nostálgico: "Yo no quiero que muera, probablemente el cedé sí que lo haga, pero creo que estamos en una etapa de transición. Cuando la crisis global haya pasado, y si España es honrada como otros países europeos, legalizará las descargas digitales y en el futuro los discos se harán de esta forma, quedando el vinilo, que ahora resurge, para los coleccionistas". Y es que la "inmediatez" o la "facilidad" con la que puedes llegar a mucha gente son aspectos positivos que el cantante ha tenido en cuenta a la hora de presentar su último disco en el mercado, 24 golpes, que ya se pudo adquirir en pre-venta a través de Itunes, antes de su lanzamiento oficial, y con el que está cerrando gira. Entre las desventajas, que las hay, "ahora no hay dios que vaya a una tienda y se gaste 14 euros en un disco".