El Govern asegura que la decisión de dejar el Instituto Ramon Llull ha sido tomada "in extremis" por dos razones: la económica y la política. El conseller de Educación, Cultura y Universidades, Rafael Bosch, compareció ayer para dar "todo tipo de explicaciones" sobre la salida de Balears del organismo. A las ya conocidas restricciones presupuestarias, se le suma la posibilidad de que Cataluña celebre un referéndum de autodeterminación si el president Artur Mas gana las elecciones del 25 de noviembre. El conseller reconoció que "el proceso hipotético de independencia" planteado por la comunidad catalana "ha influido mucho" en la marcha de las islas del organismo.

Bosch razonó que la colaboración balear con el instituto estaba sujeta a un marco constitucional, que queda alterado debido a los próximos comicios catalanes y a la posibilidad de que Cataluña promueva la consulta popular sobre la autodeterminación. "Si uno de los dos socios plantea salir de España, está claro que hay un cambio de modelo". Por ello, justificó la salida para evitar futuras discusiones ya que Balears y Cataluña no tendrán "el mismo acuerdo de base", que es continuar en el Estado español".

Preguntado por el hecho de que la política está dividiendo la cultura y la lengua, Bosch ha echado balones fuera asegurando que "quien ha puesto las nuevas reglas del juego no ha sido este Govern". "Nosotros no hemos movido ni un milímetro respecto a lo que habíamos pactado en 2011", añadió. Las encuestas pronostican la victoria de CiU, por ello, Bosch vaticina que a raíz del referéndum "la situación en 2013 se puede tensionar en el Estado español". "Por estima a la lengua", aseguró, quieren evitar posibles discusiones con el Govern de la Generalitat. "No tenemos por qué mezclar política con la lengua y la cultura si nosotros podemos hacer la proyección exterior", argumentó. "Hasta ahora había dos organismos para la proyección exterior y ahora solo habrá uno", reiteró. De todas maneras, Bosch anunció que tras los comicios catalanes se reunirán con el nuevo equipo de gobierno para matizar la salida de Balears del Ramon Llull. Tampoco supo aclarar qué pasará con sus trabajadores y las dependencias de esta entidad.

El responsable de Cultura desveló que a la hora de cerrar los presupuestos y ante la petición de los responsables económicos de hacer más esfuerzos de austeridad decidió eliminar la partida de 790.000 euros del Institut Ramon Llull. En esta acción, reconoció, influyó lo que pueda ocurrir en Cataluña tras las elecciones.

Con la salida de Balears del instituto, el Consorci Institut d´Estudis Baleàrics será el encargado de la promoción exterior de los artistas isleños. Por ello, especificó que parte de la partida del Ramon Llull se destinará al organismo propio. En concreto, serán "entre 350.000 y 375.000 euros". Así, el presupuesto total del consorcio será de 1,5 millones. Bosch explicó que ya tenían una "preprogramación" para 2013, que intentarán ejecutar siempre que los números lo permitan.

Más reacciones

Por otra parte, ayer continuaron las reacciones. La Obra Cultural Balear consideró que esta salida es "un paso más en el delirio antimallorquín de Bauzá". La OCB avanzó que elaborará una propuesta que garantice la continuidad del Instituto Ramon Llull a pesar de los cambios de gobiernos.