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Los bordados artísticos de Can Bonet muestran su esplendor en ´Fil a Fil´

La asociación Amics de Tilloli expone la colección privada en la galería Lluc Fluxà Espai de Palma

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B. NOGUERA. palma

"La balenguera fila, fila, la balenguera filarà" fue la inscripción que a modo de dedicatoria dejó escrita uno de los ilustres clientes de la tienda de bordados Casa Bonet de Palma. Su nombre era Joan Alcover, y como agradecimiento al buen trabajo artesanal del histórico establecimiento eligió uno de sus versos más reconocidos para estamparlos para el recuerdo de su puño y letra.

Pero este gesto no fue un acto aislado en la larga y exitosa trayectoria de un negocio de bordados que abrió sus puertas en 1862 y que prolongó su actividad hasta el reciente 2007. Ahora, la exposición Fil a Fil, organizada por la asociación Amics de Tilloli en la galería Lluc Fluxà Espai H.C. (calle de can Ribera) homenajea el tesoro que conserva la familia Bonet, y muestra sus creaciones artísticas que merecieron premios internacionales y una larga lista de dedicatorias de músicos, pintores, periodistas y actores, que desde cualquier rincón del mundo encargaban bordados a la tienda palmesana. La costumbre del negocio era que después se bordaran esas dedicatorias siguiendo las líneas del trazo manuscrito.

Maria Fluxà y Marta Salleras, de la propia galería, han sido las encargadas de realizar una minuciosa selección de los bordados -dando preferencia a los diseños en color blanco- y de coordinar la colección en forma de exposición. Fil a Fil puede visitarse hasta el 23 de marzo, y los beneficios de la venta del catálogo se destinarán a la escuela de niñas ´La luz del conocimiento´ que la entidad solidaria impulsa en Tilloli (India). Amics de Tilloli recibe ayuda de la Obra Social Sa Nostra para financiar las actividades extraescolares del colegio y costear los gastos del personal asignado.

El catálogo realiza un recorrido por la historia de Can Bonet, incluyendo un artículo de Jaume Sastre Moll sobre los materiales y las técnicas que se utilizaban. También se reproducen las piezas de gran valor que se pueden contemplar en la exposición, como los bordados dedicados a la agricultura, comercio, industria y las artes, que fueron galardonados con medalla de oro en la Exposición Universal de París de 1900, o los trabajos de realce premiados en la exposición de Higiene, Artes y Oficios y Manufacturas de Madrid en 1907.

El empresario mallorquín Joan Pons y el catalán Manuel Bonet iniciaron en 1862 el camino de la antigua Casa Pons i Bonet, que 39 años después se dividió en dos talleres distintos. La fábrica de Bonet siguió la actividad durante todo el siglo XX, especializándose en ropa personal y camisería de calidad. En 1904 fue nombrada proveedora de la Casa Real, y durante la Guerra Civil y la postguerra española subsistió confeccionando ropa militar. En los años 50 fue un referente para los primeros turistas, principalmente norteamericanos, y comenzó a exportar bordados a nivel mundial.

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