El sida sigue haciendo estragos. Balears es la segunda Comunidad de España con los índices más elevados. En 2009 aparecieron 192 nuevos casos, siendo la franja de edad con mayor incidencia los 33 años. La consellera insular de Juventud, Deportes e Igualdad, Josefina Ramis, arrojaba ayer estas cifras con motivo de la exposición fotográfica Generació Perduda, que se inaugurará el próximo 1 de diciembre, coincidiendo con el Día Mundial de la lucha contra el sida.

La muestra nace con la voluntad de "concienciar" y "sensibilizar" a la población, principalmente a los jóvenes, sobre los efectos y consecuencias de esta enfermedad, aparecida en 1983. Medio centenar de instantáneas realizadas por el fotoperiodista Pep Bonet reflejarán las diferentes realidades geográficas que sufren las personas que la padecen. Una recopilación de tres años de trabajo, que le ha llevado a recorrer los suburbios de las grandes ciudades sudafricanas, las calles de Honduras y los barrios más desfavorecidos de la India, para profundizar sobre sus repercusiones sociales. Yonquis, huérfanos, transexuales... configuran la generación perdida, aquella desaparecida por el sida y que Bonet inmortaliza con la cámara. ."Comparten la enfermedad pero su realidad es muy diferente", afirmó ayer durante la presentación. El grueso de la exposición está configurada por retratos descontextualizados para invitar a la "reflexión". La mayoría procede de su viaje a Honduras aunque también se expondrán imágenes de África, Asia, e instantáneas inéditas de su exposición anterior, Identitat Forjada.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el 24 de diciembre en la Capella de la Misericòrdia, se complementa con un documental, obra de Rafael Creus, que da voz a los retratos expuestos y recoge la opinión de expertos como la doctora Concha Villalonga, jefa del departamento de Infecciosos de Balears.