La imaginación no tiene límites. A la hora de planificar una boda las posibilidades son hoy infinitas. Nupcial abrió ayer sus puertas al mundo de las ilusiones y los sentimientos.

El sector evoluciona a pasos agigantados manteniendo las raíces tradicionales. La novia sigue siendo la estrella indiscutible aunque con nuevas propuestas. El desfile inaugural exhibió ayer las últimas tendencias en moda; para ellas y para ellos.

El colorido en las prendas de complementos cae en lo demodé, aunque en su última colección Rosa Clará se atreve a introducir el negro en elaborados cuerpos de encaje y faldas de tul. Los volantes y las flores de organza cobran fuerza, al igual que materiales como el macramé y los brocados. Manda el palabra de honor en los escotes, los broches de pedrería muy cuidada, y los cuerpos de sirena. Las líneas griegas crean tendencia al igual que las piezas superpuestas; en forma de boleros y chaquetas caladas.

Ellos de blanco o negro. Las levitas y el cuello mao dejan paso a las americanas largas, con pinceladas de colores suaves y plateados.

Si bien, los trajes son sólo un granito de arena. Las grandes tecnologías irrumpen con fuerza, sobre todo en el sector de la fotografía. Lo último del mercado es el I box, una caja con las instantáneas del enlace enmarcadas en paspasrtú, al que acompaña un I Pad en el que se insertan las imágenes y el vídeo del enlace. Llega directamente de Estados Unidos y el lote completo puede salir por unos 2.200 euros. Lo comercializa Artboda, una empresa vanguardista que huye de todo lo tradicional con sede en Madrid, Barcelona y Mallorca.

En fotografía se lleva lo natural y espontáneo; la diversión en su máximo exponente, lejos de los formalismos y los posados. Videoclips, como salidos de la MTV o instantáneas con aromas a chocolate suizo, rosa, vainilla, y césped recién cortado. Importaron la idea de Suiza, comenta Pablo Costa, uno de los responsables de la empresa. Se trata de unas microcápsulas que se incorporan en el papel y que tienen una duración de 20 años, asegura.

Otra de las novedades que presentan es el take away o barra libre de fotografías, añade Mabel Moreno; una mini exposición de las fotografías con los mejores momentos, que los invitados se pueden llevar como recuerdo a casa. En lo referente a presentes, las chapas con instantáneas de los novios e invitados son también una original opción. El sector ofrece, en este sentido, un amplio abanico de posibilidades; zapatillas personalizadas, sombreros, paipays...

La media de los asistentes está en las 120 personas y el coste medio alcanza los 20.000. Si bien, la crisis ha obligado a las parejas a reducir el número de invitados. Priman los detalles en detrimento de los grandes costes.

La falta de tiempo es uno de los grandes problemas a la hora de abordar la planificación de una boda. Cada vez son más las parejas, si el bolsillo lo permite, que prefieren dejar la organización en manos de profesionales del sector, que se mantiene ajeno a la crisis. Las personas siguen queriendo compartir estos momentos especiales, indicó la consellera de Comercio, Xisca Vives durante el acto inaugural. La clase media recorta comensales en favor de una ubicación y un menú más cuidado. La nouvelle cuisine pierde protagonismo. "Regresa lo tradicional", explica Marian Darder de Pasión Eventos. La comida se hace más abundante sin perder sofisticación. Ganan presencia los cóctels-cena, los bufés y el finger food. Los novios buscan interactuar con los invitados. Aunque cada pareja es diferente, insiste. Hay bodas temáticas; marineras, flamencas, playeras, de disfraces... hasta los enlaces subacuáticos, que ofrece el Palma Aquarium.

Lo último; suelta de mariposas

Para 2011 se estila lo vintage y los elementos naturales en decoración y lugares; con tonos pastel, aventura Gabina Baltanás de la empresa de organización de bodas M Moments, que destaca la importancia de los detalles. Desde esculturas de hielo, que se han introducido recientemente, hasta galletas de la fortuna, cotillones luminosos, los bufés de chuches, y los cup cake (tartas individuales), puesto que ahora el pastel se integra en la decoración, detalla Baltanás. Se da preponderancia a la animación, los novios ensayan incluso coreografías para el baile, hacen la entrada haciendo rapel o junto a las mascotas, y su salida se adorna con una suelta de mariposas. Las posibilidades son infinitas.