El italiano Dino De Laurentiis, productor de las más celebres películas del cine de Italia, murió ayer en Los Angeles (Estados Unidos) a los 91 años, según informan los medios de comunicación italianos.

De Laurentis, cuyo verdadero nombre es Agostino, ha sido el gran mecenas del cine italiano lanzando al mundo películas como Arroz amargo (1948), y La gran guerra (1959) de Mario Monicelli, con Alberto Sordi e Vittorio Gassman (León de Oro en Venecia), o los filmes de Federico Fellini.

De fabricante de pasta, la profesión de su padre, De Laurentiis, continuó su éxito en el cine trasladándose a los Estados Unidos donde fundó la sociedad De Laurentiis Entertainment Group que se encargó de producir películas como Serpico (1973), de Sidney Lumet, o Los tres días del cóndor (1975), de Sidney Pollack.

El mundo del cine italiano reconoció ayer el gran impulso que Dino de Laurentiis ha dado al séptimo arte nacional, a pesar de que debido a los obstáculos que el Estado italiano puso a las coproducciones decidió marcharse a Estados Unidos.

"Ha sido el más grande de los productores italianos. Ha impulsado el cine italiano hacia Hollywood con películas como Guerra e pace. Para algunos fue el inicio del final, para otros la apertura al resto del mundo", afirmó el director Gianni Amelio.

Entre sus éxitos comerciales destacan títulos como Flash Gordon (1980), de Mike Hodges; y las dos secuelas de El silencio de los corderos: Hannibal (2000), de Ridley Scott, y Dragón Rojo (2002), de Brett Ratner. En su extensa filmografía como productor de más de 200 películas brillan otros títulos Barrabás, Mandingo, Drum, King Kong, Casanova, Conan el Bárbaro, Dune o El cuerpo del delito.