El desencuentro entre Cort y el Círculo de Bellas Artes, que la semana pasada provocó el cese de dos directivos de esta entidad, no parece encontrar una vía de solución. "El Ayuntamiento tiene muy clara su posición en el Balaguer. El Círculo de Bellas Artes ha enviado una propuesta de estatutos que valoraremos, pero mantenemos otro punto de vista", dijo Araújo.

El pasado verano, el Círculo de Bellas Artes denunció a través de su presidente, Antoni Garau, el incumplimiento por parte de Cort de la voluntad del músico José Balaguer, que fue quien donó a la institución el edificio a cambio de que el Círculo mantuviese su espacio en el mismo. El inmueble del siglo XVII está pendiente de reforma hace más de diez años, y ésta parece condicionarse a la aprobación de los estatutos. Desde el Círculo se puso el grito en el cielo llegando a amenazar con la interposición de una demanda al Ayuntamiento si no respetaban la voluntad del donante.

Hasta la fecha no se ha recurrido a la vía judicial, aunque Araújo se muestra inflexible y juzga "del todo necesario" crear unos estatutos en los que "Cort tendrá la mayoría puesto que estamos en el mismo caso que la Fundació Pilar Juncosa i Joan Miró, una fundación de titularidad municipal y por tanto con presidencia en sus máximos cargos".

No quiso valorar el cese de los dos directivos del Círculo de Bellas Artes, Pío Tur y Bartolomé Bestard, la pasada semana, aunque sí expresó que "les han hecho abandonar el Círculo porque ellos pedían tranquilidad; pero es un tema interno". Sí es cierto que ambos no eran partidarios del actual enfrentamiento con el Consistorio.

El presidente del Círculo, Antoni Garau ha emplazado a Cort al 31 de diciembre para que defina su actitud frente al Casal Balaguer.