La escritora Mercedes Salisachs (Barcelona, 1916), que acaba de publicar Reflejos de luna cincuenta años después de que apareciera su primera novela, Primera mañana, última mañana, dijo ayer en Barcelona que en la actualidad "hay muchos escritores que no lo son".

Para la autora de La gangrena, crítica con el nivel de la literatura española actual, "hay muchos escritores que no lo son, bien porque hay mucha afición a querer escribir o porque otros les escriban libros y ellos pongan el nombre".

"Escritores con vocación o que escriban novelas que valgan la pena no hay muchos", añadió Salisachs, quien confesó que lee habitualmente y destaca entre los últimos libros leídos Un milagro en equilibrio, de Lucía Etxebarría, ganadora del Planeta en 2004.

Reflejos de luna es la historia de Claudia, educada de forma muy estricta por su familia, que se ha cuidado de alejarla de los hombres, que se enamora en 1943 de Fernando, un noviazgo que por diversas circunstancias no prosperará.

La novela, indicó la autora, es la correspondencia cruzada entre los dos novios desde el presente, convertido él en un alto diplomático en París y ella en una destacada empresaria al frente del negocio familiar.

Para Salisachs, "el argumento, que es el rodrigón de la idea, del mensaje, es lo de menos: lo importante es que el texto sea ameno, divertido y un poco intrigante para atrapar al lector".

En el planteamiento que la escritora hace, cada capítulo está escrito de forma que "el lector se pregunte, no qué va a pasar, que eso ya se intuye, sino cómo va a suceder".