Mónica Fuster no ha podido tener más fortuna. Los hados meteorológicos han favorecido una acción que le es muy cercana a la estética que alimenta sus producciones: el juego de luces y sombras. El eclipse anular de sol también se posó en la Fundació Miró y en el estanque del centro, donde la artista ha situado su escultura o instalación cristalográfica, resultó un azogue perfecto para la simbiosis entre el astro y la luna.

Desde primeras horas de la mañana, Mónica Fuster y Françoise Polo junto al fotógrafo Xisco Bonnín aguardaron los primeros atisbos de esa mordida entre cuerpos celestes; ella para filmar en vídeo y él para realizar la serie fotográfica con una cámara reflex digital.

"Al nublarse el cielo ha sido muy complicado. El sol daba directamente a la lente de la cámara. Creo que las imágenes han quedado muy abstractas", comentó el fotógrafo.

Por su parte, Mónica Fuster estaba entusiasmada del resultado. Así explica cómo se desarrolló parte del trabajo. "Hemos filmado el eclipse a través de la escultura. El agua ha hecho de espejo. En lugar de mirar al cielo, veíamos el eclipse a través del agua".

Fuster quiso establecer un diálogo entre la astrología y la astronomía -"me interesa tanto el aspecto científico como el mágico"-, subrayó, de ahí que ayer contara con la astróloga Caterina Oliver. Ésta impartió una charla tras la visión del fenómeno meteorológico. A la vez contactó con el astrónomo Joan Sitges Bonet. "En el vídeo voy a contraponer las dos opiniones". La filmación tuvo lugar entre las 9.30 y las 10.00 y entre las 10.45 y las 11.30 de la mañana de ayer. No le importó que estuviera nublado: "¡Ha sido mucho más bonito, más contrastado!", expresó.

Fuster recordó cómo creó su instalación y la relación que guarda con el eclipse: "Me inspiré en el mundo microscópico, en la estructura cristalográfica que tiene el agua. Me interesa plasmar la relación entre el mundo microscópico con la relación astronómica y astrológica, el sol y la luna, los cambios, la luz y la sombra".

La astróloga Caterina Oliver recordó que este eclipse anular se ha dado en el signo de libra, lo que "significa que afectará más a las personas de este signo, aunque todos tenemos algo de él". Su consejo es que "vigilemos el día anterior al eclipse, el día en que se ha producido y el siguiente. El eclipse pondrá en marcha situaciones de crisis de pareja. Es un toque de atención. El eclipse no es bueno, oculta la luz, sólo que al haber una parte con luz es la esperanza en la oscuridad, que no es sino el subconsciente".