16 de noviembre de 2011
16.11.2011
Nit de l'Art

La ´performance´ de las tijeras y ¿un Banksy?

El ´off´ del programa, conciertos, proyecciones y grafitis, le dio vida artística al asfalto de Ciutat y un susto a Bauzá: los indignados, en plan improvisación escénica, entraron en Es Baluard para quejarse al president por los recortes sociales

16.09.2011 | 13:10
La Nit de l´Art lo absorbe todo. Cada vez son más los elementos que se suman a una idea que nació sencilla: un grupo de galerías inaugurando a la vez. Los puristas critican el desmadre de la Nit: conciertos, barras callejeras a lo verbena popular, acciones que son más decoración que arte; en cambio, a otros les parece estupendo contar con una fiesta más en el calendario. Todo depende del prisma con que se mire. No juzgaremos.
Si ésta es la crónica de la calle, de la espontaneidad alejada del entramado de galerías, también es la narración de los imprevistos. Al fin hay uno de esos que apetece contar en una noche que para servidora es repetitiva. La anécdota empieza así: a las 22.20 horas, el novicio president Bauzá desembarcaba en Es Baluard. Saludos al alcade Isern, al vicepresidente del Consell Joan Rotger y a varios concejales de Ciutat. Solemnidad. Una buena comitiva del PP se adentra en el museo para ver la exposición Vis a Vis. Mientras, extramuros, los del 15-M improvisan una performance contra los recortes en Educación y Sanidad. Ay, ¿y si se encuentran con los políticos? Aquí no hay casualidad, los indignados van al encuentro del máximo mandatario de las islas, performance mediante y sin personal de seguridad a la vista. En el centro artístico, vestidos de enfermeros y con unas enormes tijeras, increpan algo así como "vota PP y tendrás recortes". Bauzá y los suyos sonríen todo el tiempo. Pero aquello se caldea. Hasta que empiezan a increparles: "Corruptos" y demás lindezas. Desbandada de los próceres a paso ligero. Nuestros políticos han aguantado el tipo y la cosa no ha ido a mayores. La policía local disuelve pacíficamente a los indignados. Toma performance.
Más dramática (pero ficticia) es la escenificación que desarrolló Isabel Castro Jung en Aba Art, con el público pegado a los cristales para ver cómo la artista luchaba contra el aire. Una pantalla reproducía en la calle ese baile resistente al viento. Cerca de Santa Creu, una mezcla habitual en los últimos tiempos: el jolgorio alternativo (tipo La Parada de los Monstruos) se diluye con el ambiente popular de Can Toni, donde se sirven herbes mallorquinas y picoteo. El mogollón está en Sant Feliu, con el palacete de Matas en tercerísimo plano. Frente a la Kewenig y en una tienda de cocinas cedida al CCA Andratx, se proyectan los dibujos naif (titulados Las chicas meamos colonia) del colectivo Las taradas. Son frescas y simpáticas.
Es Born es casi un páramo. Le salva un poco la cara el concierto de jazz organizado por Cort. Lástima que el bulevar con más carácter de Ciutat haya sido condenado este año al ostracismo.
Lejos de intramuros, es parada obligada la plaza del Mercat (bautizada por un colectivo artístico como Plaça del Consciencialismo), donde está la gran muestra de ArteVisión. Una gran novia construida a partir de 750 ensaimadas es la gran atracción. Si la gente no puede comérsela todavía, opta por fotografiarla con el móvil. Por cierto, nunca se habían escuchado tantos clics de iPhones en la Nit de l´Art. Qué obsesión.
El atracón de calle va llegando a su fin. El concierto de CaixaFòrum (Vocal Tempo) tiene una pintaza: desde lejos parece que suena una orquesta y son seis tipos que emulan instrumentos con las voces. Aunque sea por contagio de la Nit y esto no sea un cuadro, la gente baila. Se divierte. En Sant Nicolau, ambiente más burgués. Y cóctel en mano, eso sí, en las terrazas estilosas. Un juego de palabras se proyecta sobre la iglesia.
En el bar Bosch cortan jamón del bueno (fantástico, pero ¿qué tendrá que ver con la Nit de l´Art?) y no son pocos los que chupetean helados. La gastronomía atrae a hordas. ¿Lo consigue el arte?
Un grafiti solitario subiendo hacia Concepció marca el final de la jornada. Un compañero dice que parece un Banksy. Ojalá. Pero da qué pensar. El público contempla el dibujo de un joven, podría ser usted, que lee en una pared: "El arte (no) está en todas partes, el arte (no) es cualquier cosa y el artista (no) es cualquiera". Volvemos al principio de esta crónica: ¿qué es arte y qué es la Nit? ¿Cabe en ella cualquier cosa?
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