28 de febrero de 2011
28.02.2011

Arrebatos de lo visto

28.02.2011 | 07:30
Imagen de la exposición.
Precisamente en el delirio está la fuente del cambio, en la conducta variable, indecisa o ferozmente decidida. Como el título de esta exposición en Ferran Cano: Delirio de lo visto.
Luis Cruz Hernández (Valladolid, 1950) encuentra el escenario perfecto para expresar su admiración por una naturaleza que intuye más poderosa que el hombre. A partir de la descomposición de formas y objetos logra un efecto muy próximo al collage. En un proceso de reconstrucción, Cruz retorna a la naturaleza la parte intangible, recupera las sombras escondidas de los árboles, hojas, troncos€, y materializa sus formas híbridas.
Cruz piensa el arte, para él la idea no es tan importante como la plasmación, y esto hace que su trabajo sea tan rico como, a menudo, impenetrable y misterioso. Obras curiosas, que siguen una misma línea plástica, y consiguen crear una atmósfera ante la cual el espectador se siente transportado a grandes extensiones de árboles oscuros, en las que la presencia humana se convierte en un visitante intruso e insignificante.
Luis Cruz admite una fascinación por Alfred Stieglitz (Nueva Jersey, 1864-1946), que empezó explotando en el campo de la fotografía capacidades propias de la pintura como composiciones y texturas, para luego recurrir a elementos propiamente fotográficos, como la profundidad de campo, el efecto de corte fotográfico o los matices de negros y grises. También se decía de Brassaï que era un revelador de microcosmos desconocidos en los que el tiempo acumulaba invisiblemente sus vestigios.
Luis Cruz transforma en escenarios emocionales y en territorios metafóricos un paisaje imaginario y evocador. Registro de lo impalpable, ingrávido y atemporal que el vallisoletano utiliza para eternizar la permanencia de la brevedad en miradas imposibles.
Podríamos referirnos a sus propósitos desfiguradores, alteradores de las apariencias, deformadores de la realidad. Un escenario que sigue siendo híbrido, cambiante, esparcido€, como la experiencia, siempre fruto de un calidoscopio. A veces resulta difícil de ligar todas la partes con el todo; en otras ocasiones, a través de pequeños fragmentos de realidad, construye un subjetivo pero bien estructurado conjunto de unidades.

Luís Cruz Hernández: El delirio de lo visto

Galeria Ferran Cano
C/ Forn de la Glòria, 12 (Palma)
Hasta abril

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