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Opinión

Qué menos que pedir perdón

Los jugadores del Mallorca se disculpan con sus aficionados tras la derrota ante el Levante.

Los jugadores del Mallorca se disculpan con sus aficionados tras la derrota ante el Levante. / LaLiga

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Los jugadores deben pedir perdón. Qué menos. A Jorge Valdano, tal y como él mismo expresó en Movistar, es una escena que no le gusta. Pero es lo mínimo que pueden hacer los futbolistas después de semejantes actuaciones ante Getafe y Levante. Es para echarse a llorar, y no figuradamente.

Los aficionados son los únicos que salen perdiendo dinero en este deporte, aunque Antonio Raíllo le dijera lo contrario a un seguidor bermellón tras la derrota en el Ciutat de València. No es lo mismo perder dinero que dejar de ganarlo, capitán. El matiz es muy importante. Jugadores, directivos, periodistas incluidos... todos ellos sacan un rédito económico con el fútbol. El único que gasta dinero de su bolsillo y no ve un retorno es el aficionado. El mismo que el domingo, después de ver cómo su equipo regalaba otra vez un partido crucial, se volvió a la una de la madrugada en avión a su casa y a las siete del mismo día se levantó para ir a trabajar sin apenas haber podido pegar ojo en las escasas horas en las que pudo dormir. Teniendo en cuenta todo esto y mucho más, qué menos que pedir perdón.

El fútbol es lo que es por la pasión que despierta y por la gente que está dispuesta a hacer este tipo de esfuerzos por unos colores y un sentimiento de pertenencia. Nunca hay que olvidarse de eso, aunque en la planta noble de Son Moix sí que parezcan haberlo hecho. Todos los que la ocupan también deben pedir perdón, incluso antes que los futbolistas. Empezando por el CEO Deportivo, Pablo Ortells, principal culpable de que el Mallorca esté a punto de descender a Segunda División con su gestión del mercado de fichajes.

Y sin olvidarse tampoco del CEO de Negocio, o Corporativo, o como él mismo quiera autodenominarse: Alfonso Díaz. Es una auténtica vergüenza que las entradas del partido de este sábado ante el Real Oviedo estén a 80 euros. Ya lo es de por sí, olvidándose por un momento del contexto que rodea al encuentro. Pero si se le añade que el aficionado mallorquinista presenciará seguramente el descenso de su equipo, lo es mucho más. Quienes deben pedir perdón primero son ellos dos. Y la mejor forma de hacerlo sería presentando la dimisión.

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