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Fútbol

El Mallorca se queda con las ganas ante el Valencia

Los bermellones desaprovechan una gran oportunidad de ganar un encuentro en el que fueron mejores, con numerosas ocasiones y en el que se adelantaron con un gol de Samu Costa, pero se tuvieron que conformar con empatar ante un rival ramplón y que dio un buen susto al final (1-1)

Sebastià Adrover

Sebastià Adrover

Palma

Es increíble que el Mallorca no lograra el triunfo ante este Valencia, que a pesar de mostrar una versión ramplona, también tuvo opciones de llevarse los tres puntos de Son Moix (1-1). Este empate sabe a muy poco, sobre todo después de haber tenido tantas situaciones para finiquitar un encuentro en el que fue mejor y en el que debe sentirse culpable por haber dejado vivo al adversario.

Tras una buena racha de seis puntos seguidos ante el Real Madrid y Rayo Vallecano, sumar el tercer encuentro consecutivo sin perder debería ser una buena noticia, pero los bermellones no están para regalos a estas alturas de temporada. Fueron superiores, a ratos muy valientes, sobre todo en la segunda parte, pero los de la capital del Túria también pudieron llevarse un tesoro. Lo que debe tranquilizar, incluso en momentos de frustración tras un resultado como este, es que si el equipo de Demichelis mantiene este nivel no tendrá problemas para certificar la permanencia.

El Mallorca dominó desde el principio del choque, pero fue incapaz de morder ante un rival temeroso atrás. Y ese fue uno de los problemas en este primer periodo porque fue incapaz de aprovecharlo. De hecho, el Valencia, que evidenció que no va sobrado de autoestima, creó peligro con una buena combinación de Ramazani con Gayà, pero el pase del capitán no encontró rematador y sí el rápido corte de Omar Mascarell, que apareció milagrosamente para abortar la acción.

Muriqi, motivado con una grada llena de sombreros piratas -20.103 espectadores, según el club-, probó fortuna con un tiro y un cabezazo desviados. Lo cierto es que los baleares necesitaban dar un paso hacia adelante, elevar su ritmo y encontrar espacios, pero Asano, el sustituto del lesionado Luvumbo, no los estaba encontrando. De ahí que Sergi Darder intentará sorprender con dos tiros lejanos que pillaron en su sitio a Dimitrievski, demasiado fácil para los valencianos. Eso sí, poco antes del descanso Pablo Torre sirvió un gran pase al japonés, pero su disparo salió desviado.

El Mallorca necesitaba que sucedieran más cosas sobre el césped en la segunda parte. Era cuestión de apretar el acelerador. Y los tres minutos cumplió. Tras una jugada ensayada en un saque de esquina, Darder sirvió un gran centro al corazón del área que Samu Costa, absolutamente solo, cabeceó con el alma para batir al portero e instalar el 1-0 en el electrónico. Es el sexto tanto del portugués, que siguió haciendo méritos para ir al Mundial con su selección.

El panorama era favorable, pero quedaba un mundo por delante. Lo mejor que le podía pasar es buscar el segundo. Pablo Torre lo intentó con un obús de falta que despejó Dimitrievski y el rechace no pudo ser aprovechado por el propio Costa. El Valencia estaba tocado y había que rematarlo. Demichelis, que desde su aterrizaje ha demostrado su valentía en más de una ocasión, lo vio claro y, por eso, introdujo a Jan Virgili.

El Mallorca quería más y Pablo Torre lo evidenció con un buen tiro sin suerte. El ritmo era alto y la premisa era no precipitarse porque estaba comandando el duelo. Corberán trató de cambiar el panorama con la entrada de Luis Rioja, Javi Guerra y Danjuma, no le quedaba otra. Virgili estuvo cerca del 2-0 con un gran tiro repelido por un entonado Dimitrievski. Y después el kosovar pudo sacar petróleo tras una pérdida de balón de los che, pero Pepelu despejó sobre la línea el testarazo del kosovar.

Una de las máximas en el fútbol es que quien perdona, lo paga. Y justo después de amenazar con una gran jugada de Ramazani, el Valencia empató gracias a un remate de cabeza de Sadiq después de que Javi Guerra peinara la pelota (1-1). Un mazazo que obligaba a reaccionar de inmediato. Virgili lo entendió a la primera y protagonizó una gran contra que no acabó en gol por una extraordinaria manopla de Dimitrievski.

Quedaban más de veinte minutos por delante y los visitantes espabilaron con sus cambios. Sadiq sirvió un buen pase a Ramazani, que tiró fuera por poco. Un buen susto que debía servir como aviso de que el adversario estaba vivo, tal y como reflejó con otras llegadas. Entró Javi Llabrés por un agotado Torre para insistir en los últimos diez minutos, pero atacaba con más corazón que cabeza.

Hasta que el de Binissalem dispuso de una soberbia ocasión, pero su volea fue despejada por Dimitrievski. Y Samu Costa, ya en el último coletazo, cabeceó fuera tras un saque de esquina. Y cuando parecía que el duelo estaba acabado, el Valencia pudo haber sorprendido, pero Danjuma no llegó de milagro tras un pase de Gayà. El suspiro de alivio en el estadio fue gigante antes de oír el pitido final del árbitro, que no quiso saber nada de un pisotón dentro del área de Maffeo al internacional valencianista.

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