Fútbol | Primera División
La rebeldía de Jan Virgili ante Hansi Flick y el Camp Nou
El extremo del Mallorca dejó huella en su debut en el feudo azulgrana, siendo un rompecabezas para la zaga del Barcelona en el primer tiempo
Llegó a Son Moix después de que el técnico alemán le descartara para la pretemporada

Jan Virgili se lamenta durante el partido ante el Barcelona en el Camp Nou. / EFE
Jan Virgili cumplió el sábado uno de los sueños que tenía desde pequeño: jugar en el Camp Nou. Lo hizo con la camiseta del Mallorca y no con la del Barcelona, que probablemente era como se lo imaginaba el joven extremo cuando empezó a dar sus primeros pasos en el fútbol. El de Vilassar, tras una temporada en la que fue se fue intercalando entre el juvenil y el filial azulgrana, fue descartado por Hansi Flick para ir con el primer equipo a la gira asiática de verano. No quería quedarse jugando en Segunda RFEF y pidió salir en busca de una oportunidad en la élite.
Jagoba Arrasate insistió en su fichaje y el Mallorca fue su destino. El nivel que ha demostrado hasta ahora deja en evidencia que el chico estaba para mucho más que jugar en la cuarta categoría del fútbol español. Tiene 19 años y todavía le falta curtirse en muchos aspectos, pero la realidad es que, junto a Muriqi, está siendo el jugador más diferencial del conjunto bermellón esta temporada.
El encuentro de este sábado en el Camp Nou no era uno más para Virgili. Seguramente era uno de los más importantes en la corta trayectoria que lleva en el fútbol. Era el escaparate perfecto para demostrarle a Hansi Flick que se equivocó cuando le descartó en julio.
La puesta en escena del extremo en el encuentro ante los azulgranas fue fabulosa. Superó a Koundé cada vez que pudo encararle en el primer tiempo y explotó la espalda de la línea adelantada del Barcelona a la perfección, sembrando el caos en la zaga del cuadro catalán.
Estuvo muy cerca de darle a Muriqi la asistencia que habría supuesto el 0-1, pero el kosovar llegó demasiado forzado a su centro y no pudo mandar la pelota al fondo de la red. Todo el peligro que crearon los de Arrasate en la primera mitad llegó a través de sus botas. Se notaba que estaba especialmente motivado.
En el segundo tiempo, las prestaciones del Mallorca bajaron. El Barcelona, además, dio un paso adelante e impuso otro ritmo, y eso provocó que Virgili apenas entrara en juego. Con el 2-0 en el marcador, fue sustituido a falta de media hora del final del choque. Jagoba explicó que, en el descanso, el catalán le comunicó que tenía unas molestias en el isquiotibial y que el cambio había sido "por precaución", algo que evidencia que todavía debe pulir el aspecto físico, aunque resulta lógico tratándose de un jugador tan explosivo.
No obstante, el técnico de Berritua se deshizo en elogios hacia él tras el partido: "Ha demostrado lo que es, un jugador de calle que tiene desparpajo. Ha amenazado, hemos tenido las mejores ocasiones con su participación y eso es lo que le pedimos. Para nosotros es un jugador importantísimo".
Y ese es, precisamente, el triunfo de Virgili en su debut en el Camp Nou. No marcó ni asistió en ningún gol, pero se marchó dejando huella y recordándole al Barça que su sitio estaba mucho más arriba que en la cuarta categoría. El propio jugador ha admitido que es culé de nacimiento y que su sueño es triunfar en la Ciudad Condal. Pero mientras tanto, será el Mallorca y Son Moix quienes disfruten de él.
Suscríbete para seguir leyendo