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Fútbol

Muriqi golea y Leo Román salva en la locura de Son Moix

Un triplete del delantero kosovar y una exhibición del ibicenco dan el triunfo a los bermellones ante el Athletic

Guzmán Mansilla señaló dos penaltis a favor de los de Arrasate y expulsó a dos jugadores de Ernesto Valverde

Muriqi celebra su tercer gol ante el Athletic.

Muriqi celebra su tercer gol ante el Athletic. / GUILLEM BOSCH

Miguel Chacártegui

Miguel Chacártegui

Palma

Vedat Muriqi, protegiendo el balón como un tesoro. Leo Román, con ‘diez kilos’ menos, pero feliz a más no poder. Ambos, uno con un triplete –el primero desde que es bermellón– y el otro, con paradas portentosas, tuvieron todo que ver en que el Real Mallorca, con la falta que le hacía, firmase ante el Athletic Club (3-2) la primera victoria de 2026. Son Moix se convirtió en el epicentro de la locura de LaLiga: cinco goles, frustrantes empates instantáneos, expulsiones y penaltis a cada cual más polémico.

Pero bien empieza lo que bien acaba. Y lo que pasó es que los de Jagoba Arrasate, que casi necesitaba más el triunfo que el propio equipo, sumaron tres puntos de oro para distanciarse, a falta del Getafe-Valencia de hoy, en cuatro puntos del descenso.

No fue un partido brillante ni la resurrección del fútbol perdido en el Mallorca, ni mucho menos. Este partido no debe cambiar ni un ápice la hoja de ruta de la dirección deportiva ni frenar posibles incorporaciones. Las defensas brillaron por su ausencia, en ambos lados del campo, pero se ganó, que al final es lo que vale.

Desde Güiza en 2008

Muriqi se llevó las flashes con el primer triplete en Primera de un jugador del Mallorca desde 2008 cuando lo consiguió Dani Güiza en La Condomina; Leo Román los abrazos por frenar al Athletic cuando más falta hacía. Las críticas, incluso desde el bando local, fueron para el colegiado Guzmán Mansilla. Dos penaltis que necesitaron cinco minutos desde que se cometieron hasta que se señalaron, un absurdo en este nuevo fútbol.

El partido, que tuvo como rivales además del Athletic, a la lluvia y a Sant Antoni, provocando que Son Moix registrase la segunda peor entrada del curso con 14.284 espectadores, comenzó con rock&roll. Apenas se habían cumplido cuatro minutos cuando un envío en largo de Kumbulla lo peinó Darder. Mateo Joseph, de tacón y al espacio, se la devolvió al de Artà, que condujo treinta metros sin oposición. Su pase encontró a Muriqi que, tras controlar, batió a Unai Simón con un disparo cruzado con la derecha.

Alegría inesperada en Son Moix. Grande, pero efímera. Y es que solo duró tres minutos. El tiempo que tardó Guruzeta en aprovecharse de que Valjent había salido de zona para filtrar un pase al espacio y que Unai Gómez pusiera el empate en el marcador.

Jarro de agua fría y vuelta a empezar. Bueno, ni eso, porque el Mallorca se parapetó atrás y se dedicó a reaccionar al juego del Athletic, no a llevar la iniciativa en ningún momento. La figura de Leo Román se agrandó en los siguientes veinte minutos. El de Ibiza cuajó quizá su mejor partido con tres grandes paradas a Guruzeta, Galarreta y Unai Gómez.

Los bermellones, por su parte, se limitaban a enviar balones en largo y buscar la prolongación. Hasta que en el minuto 36, un pase filtrado de Virgili llegó a Mateo Joseph en la derecha. Su centro pegó en Paredes y el rechace, que iba directo a Muriqi, lo interceptó Vivian con el brazo. Un penalti de libro. Tonto, pero de los que se pitan ahora. Tuvieron que pasar casi cuatro minutos para que Guzmán Mansilla parase el juego, escuchara al VAR, acudiese al monitor y decretase la pena máxima. Una espera eterna.

Otra vez una empanada

Muriqi ejecutó el penalti, detenido por Unai, pero el rechace lo metió el propio delantero para volver a adelantar al Mallorca. Otra explosión de alegría, pero igual de corta que la anterior, porque de nuevo a los tres minutos la defensa bermellona hizo aguas y volvió a encajar otro gol. Pase al hueco a Unai Gómez, recorte sobre Samu y dejada atrás para que Nico, con Mateu Jaume llegando tarde, la colocase cerca de la escuadra. Otra vez la misma empanada.

Y de nuevo partido que volvía a empezar. El segundo periodo arrancó mucho más equilibrado, con un Athletic menos fresco con el balón. De hecho, Valverde movió primero el banquillo dando entrada a Iñaki Williams y Sancet.

Y en el minuto 63, cuando nadie se había dado cuenta de algo que había ocurrido poco antes en el área del Athletic, Guzmán Mansilla se llevó la mano a la oreja. Y es que Yuri pareció desviar con la mano, muy levemente, un remate de Muriqi. De nuevo, muchos minutos pensando para volver a acudir al monitor y volver a señalar penalti. Y esta vez Muriqi no tuvo dudas. Gol y su primer triplete con el Mallorca. Y encima Guruzeta, que tenía tarjeta amarilla, vio la segunda por protestar, con Yuri pidiendo a su equipo que se fuese del campo. Lekue también fue expulsado por protestar desde el banquillo. Minutos de locura que el Mallorca no podía desaprovechar para ganar de una vez por todas en este 2026.

Tocaba jugar con inteligencia y no correr riesgos. Y de poder ser, matar el encuentro con otro gol. Pero Leo Román volvió a intervenir con una gran parada sobre Vivian, que remató solo en el corazón del área, al igual que con otra gran intervención a tiro de Iñaki Williams. Se sufrió, pero se ganó.

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