Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol | RCD Mallorca

Utz Claassen, expropietario del Real Mallorca: "Sin nosotros, el club ya no existiría"

El empresario alemán tenía grandes planes con la entidad bermellona, los cuales en lo deportivo no salieron del todo

Hace diez años vendió el club a un grupo de propietarios estadounidenses liderado por Robert Sarver

Robert Sarver, junto a Utz Claassen en la presentación del estadounidense como máximo accionista del Real Mallorca, en 2016.

Robert Sarver, junto a Utz Claassen en la presentación del estadounidense como máximo accionista del Real Mallorca, en 2016. / CATI CLADERA

Ralf Petzold

Utz Claassen llegó a la isla con grandes proyectos: el que fuera director de Seat y EnBW, además de presidente del Hannover 96, entró en el Real Mallorca en 2010. Poco antes del descenso a Segunda, en 2012 redactó el proyecto de 68 páginas ‘Força Vermella 2020’, con el que pretendía convertir al club en el tercer equipo más potente del fútbol español. De momento, aquello no se ha materializado. El domingo (4/1) se cumplieron diez años desde que Claassen traspasó el Real Mallorca a un grupo de propietarios estadounidenses liderado por Robert Sarver, quien posteriormente cedió el club a Andy Kohlberg. Motivo suficiente para echar la vista atrás. El directivo atiende por teléfono desde "Extremo Oriente", como él lo llama.

¿Cómo es hoy su relación con el club?

A Andy Kohlberg le envío de vez en cuando algún correo por cortesía. Con quien mantengo el contacto más estrecho es con Miguel Ángel Nadal, que en mi etapa era el director deportivo. En el mundo del fútbol no he conocido a una persona más íntegra. Es un tipo excepcional. Hoy está en la junta directiva de la Federación y es responsable de la selección masculina española.

¿Sigue los partidos del Real Mallorca?

Desde aquí, en Asia, es complicado. Normalmente veo la Premier League. Pero estoy bien informado de los resultados. Veo con mucho respeto la estabilización deportiva. Cuando entré en el club, tenía más de 100 millones de euros de deuda y estaba muerto, pero muerto del todo. Quien no vivió aquella situación no puede imaginarla. Hacía años que no había inscripciones en el Registro Mercantil. Tardamos un año en establecer una base razonable. Hace diez años, en la primera rueda de prensa, Robert Sarver dijo que, sin nuestro trabajo —el del director general Michael Blum, los auditores de PricewaterhouseCoopers y el mío—, una inversión ni siquiera habría sido concebible. Sin nuestro trabajo, el club ya no existiría.

Entonces, ¿la evolución deportiva positiva de los últimos años se apoya en su trabajo?

En la simple existencia del club. No logramos grandes éxitos deportivos, pero mantuvimos vivo al club. Y sin nosotros no habría llegado un inversor con tanta fortaleza financiera. Andy Kohlberg fue tenista, sí, pero su padre es uno de los fundadores de KKR, uno de los mayores fondos de inversión del mundo. La evolución deportiva de estos años es mérito de los nuevos propietarios, que han demostrado paciencia y perseverancia.

"Yo solo tenía un plan: preservar el club y darle un buen futuro. Para eso había que apartar del negocio al antiguo grupo inversor en torno a Llorenç Serra Ferrer"

¿Desde el principio su idea era encontrar otros inversores?

Yo solo tenía un plan: preservar el club y darle un buen futuro. Para eso había que apartar del negocio al antiguo grupo inversor en torno a Llorenç Serra Ferrer. Lo conseguimos con un esfuerzo enorme. Nunca fue el objetivo especular con el club ni enriquecerme. Sarver dijo una vez que un propietario solo «toma prestado» el club de sus aficionados. Y yo lo veo igual. Sarver se comprometió por contrato a aumentar el capital propio del Real Mallorca. Ese fue el mayor logro. Para mí, otras operaciones habrían sido mucho más lucrativas, pero para el club no había nada mejor.

¿Usted no tenía medios para aumentar el capital?

Aporté recursos significativos. Para rescatar al club puse una cifra de siete dígitos, y de forma temporal incluso de ocho. Sarver y Kohlberg pertenecen a un mundo de multimillonarios estadounidense. Tienen otras posibilidades distintas a las de un empresario de Hannover apasionado por el deporte. Pero insisto: nadie más habría podido reestructurar el club como lo hicimos nosotros.

¿Valora su etapa en el club como un éxito?

Fue un éxito sin matices. La guinda del pastel habría sido ascender en 2016, en el centenario del club. La plantilla era lo bastante fuerte, pero cometimos errores a la hora de elegir entrenadores.

Me refería a su proyecto de situar al Real Mallorca como tercer club español en 2020. Incluso seis años después, el equipo está lejos de eso.

En 2020 yo ya llevaba mucho tiempo fuera. Aun así, sigo creyendo que el Real Mallorca tiene potencial para convertirse en la tercera —o, si quiere, cuarta— gran potencia del fútbol español. Sería comparable al Athletic Club. Aunque Palma no tenga el Guggenheim, no tiene por qué esconderse detrás de los diligentes vascos. Mallorca tiene la ventaja de una conexión aérea mucho mejor y una proyección internacional mayor.

¿Le da pena no seguir involucrado en el proyecto?

No. Mirándolo con perspectiva, me alegro de que las cosas hayan evolucionado tan positivamente. Me pasa lo mismo con otras etapas, como Seat y EnBW.

Volvamos a la venta del club. ¿Cómo fue aquello?

Yo no busqué compradores activamente. Me contactó un intermediario de Sarver y Kohlberg. El aumento de capital pactado por contrato fue condición indispensable para que yo me desprendiera de la mayoría que tanto me costó conseguir.

Dijo que hubo ofertas más lucrativas.

No negocié seriamente con nadie más la venta del Real Mallorca. Pero, eso sí, me abordaron repetidamente personas de todo el mundo.

¿Vuelve a la isla de vacaciones?

Últimamente he estado tan absorbido por mi trabajo empresarial que no tuve tiempo. Pero en un futuro próximo quiero volver a pasarme por un partido en casa.

¿Vive en Singapur?

Estoy en Extremo Oriente. Aquí el mundo económico es mucho más dinámico y orientado al futuro. La política económica europea haría bien en aprender de ello. Singapur está en la élite mundial en innovación, competitividad y atractivo para el talento internacional.

¿Cómo va su empresa de tecnología médica Syntellix, de la que algunos medios dijeron que había pasado por varias crisis?

La mayoría de esos artículos son bullshit (basura), y no quiero comentarlos. No hay empresa sobre la que se hayan difundido más mentiras en los últimos diez años. En 2025 conseguimos la autorización de producto para China, algo que muchos expertos consideraban imposible. Cada una de las cuatro provincias más grandes del país tiene más habitantes que España, Francia o Alemania. Así que está claro de qué magnitudes hablamos. Yo me concentro en hacer buen trabajo.

Tiene problemas con la justicia alemana. ¿Se está escondiendo en Asia?

Es lo más grotesco que he oído en mi vida.

En 2023 hubo informaciones de que, a través de varios intermediarios, usted iba a entrar en el FC Barcelona. ¿En qué quedó eso?

Da igual que fueran ciertas o falsas: por motivos de confidencialidad no podría comentarlo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents