Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol

El mallorquinismo despide a Miquel Contestí

La Parròquia de Nuestra Senyora de la Lactància acoge un emotivo funeral para dar el último adiós a uno de los presidentes más importantes de la historia del Mallorca

Miguel Chacártegui

Miguel Chacártegui

Palma

El mallorquinismo dio este viernes su último y sentido adiós a Miquel Contestí. La Parròquia de Nuestra Senyora de la Lactància, situada en s’Arenal, acogió un emotivo funeral en el que familia, amigos y personalidades del mundo del fútbol no quisieron faltar para mostrar sus respetos y despedir con tristeza al que es considerado uno de los presidentes más importantes de la historia del Mallorca, sino el que más.

Alfonso Díaz, CEO de Negocio del Mallorca; Pablo Ortells, director de Fútbol del club; Román Albarrán, Área Social; y Toni Tugores, delegado de campo, acudieron en representación del club bermellón.

Exjugadores como Damià Amer, Miquel ‘Molondro’ (actual presidente del Poblense), ‘Paquete’ Higuera, García Mallo, Miquel Àngel Nadal o Chichi Soler también acudieron al funeral.

Monti Galmés y Guillem Reynés, que fue miembro algunos años de la directiva de Contestí, alabaron su figura y su importancia en la historia del Mallorca. «Siempre ha sido un faro para todos nosotros por lo que hizo por el Mallorca», afirmó Galmés. «Tenía una gran personalidad, era cautivadora. Los mallorquinistas siempre estarán en deuda con él. Fue un ejemplo», agregó Reynés.

Toni Amor, exsegundo entrenador de Aguirre y persona muy vinculada al club, también acudió a mostrar las condolencias a la familia, al igual que Pep Ginard, presidente de los Alfonsinos.

Sebastià Oliver, presidente del Moviment Mallorquinista, reclamó la necesidad de un homenaje en forma de poner el nombre de Miquel Contestí a una de las gradas de Son Moix. «Si el Mallorca está aquí hoy en día es gracias a él. Salvó al club y al mallorquinismo. Su sentimiento quedará en el recuerdo para siempre. Hemos pedido un reconocimiento, no se hizo en vida, pero creemos que se tiene que hacer ya», aseguró.

Su fallecimiento hace poco más de una semana, a los 92 años de edad, trajo consigo una oleada de reacciones que pusieron en valor su figura y que recordaron a las generaciones más jóvenes del mallorquinismo la importancia que tuvo para el club, prácticamente evitando que desapareciera en sus horas más bajas a finales de la década de los setenta, dirigiendo el club durante casi catorce años y rescatándolo cuando las deudas económicas tan solo presagiaban su extinción.

Con Contestí al frente consiguió que el Mallorca lograra el ascenso por tres veces a Primera División, alcanzando además su primera final de la Copa del Rey, en 1991 ante el Atlético de Madrid.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents