Fútbol
Un terrible Mallorca para empezar 2026
Dos fallos de Leo Román coronan una actuación conjunta de los bermellones para el olvido ante el Girona, que les alcanza en la clasificación
El gol del Muriqi en el minuto 90 tan solo sirvió para maquillar el resultado

Muriqi y Samu se lamentan de la ocasión del portugués en la primera parte del Mallorca-Girona. / EFE

El Mallorca no ha podido empezar de peor manera el 2026. Sin ideas, con fallos garrafales en portería y cayendo ante un rival directo como el Girona (1-2) en una fría tarde en Son Moix en la que la grada ha dejado claro que empieza a estar muy cansada del juego del equipo. Los bermellones, que han dejado escapar una ocasión magnífica para meter distancia con el descenso, vuelven a estar de lleno en el barro.
No fue la tarde de nadie. Leo Román falló en los dos goles, condenando a los suyos, en los que destacaron para mal especialmente Asano o Morlanes. Con solo un partido para finalizar la primera vuelta, o el equipo espabila y la dirección deportiva refuerza la plantilla, o la permanencia estará en serio riesgo.
La lluvia de todo el domingo dio un respiro en Son Moix para el Mallorca-Girona; el viento y un gélido frío no. Guantes, gorros y abrigos en la grada para refugiarse lo mejor posible y correr en el campo para combatirlo. El sentido minuto de silencio en honor a Miquel Contestí, que no merecía lo que iba a suceder durante los noventa minutos siguientes, fue lo más destacable de un día terrible.
Y es que los primeros 45 minutos de los bermellones fueron poco menos que vergonzosos. Sin ideas, sin intensidad y sin fútbol. Si la entrada a 2026 debía servir para hacer olvidar la de hace un año, se consiguió el efecto contrario. No fue de extrañar que gran parte del primer periodo estuviese amenizado constantemente por los silbidos de gran parte del público, cansados del poco nivel que estaban ofreciendo los suyos ante un Girona al que le bastaba poco más que hacer un rondo para atravesar líneas una y otra vez.
La desidia de Asano, andando sin la menor intención de hacer un esfuerzo defensivo; la falta de ayudas en todo el campo o la aparente táctica de pasarle el balón a Virgili y que se tuviese que zafar de cinco jugadores agotó hasta los propios jugadores. Raíllo, de hecho, tras una mala cesión suya a Leo Román, se quitó la máscara protectora y la lanzó al suelo en un gesto de pura rabia y frustración.
Y es cierto que si Gazzaniga no hubiese sacado una mano prodigiosa a disparo de Samu en el minuto 16, la historia podría haber sido distinta. Pero eso fue el único chispazo del Mallorca, al que encima le traicionó la seguridad de Leo Román, que pudo hacer mucho más en el disparo de Tsygankov que supuso el 0-1. Mano floja en un remate que fue al primer palo.
El resto del primer tiempo fue una sucesión de pases de los visitantes y la incapacidad de los locales para ya no siquiera recuperarla, sino para frenar el juego del Girona con faltas tácticas. Algo que no perdonó la grada, que castigó la indolencia de los suyos. La respuesta de Arrasate fue mandar a calentar a Mascarell, recién llegado de la Copa África, y Pablo Torre, aunque de inicio en la segunda mitad solo entró el tinerfeño por Morlanes.
Gol anulado a Asano
Y la tarde podría haber mejorado en el 49 si el gol de Asano hubiese subido al marcador, pero el japonés se encontraba ligeramente en fuera de juego. El Girona, por su parte, tuvo el 0-2 en un remate de Lemar a la salida de un córner que primero rechazó Leo Román y que luego Witsel envió al larguero cuando lo tenía todo para marcar.
Pero todo se fue al traste en otro fallo de Leo Román en el minuto 61. Un pase al hueco en el que el portero se quedó a media salida, derribando a Vanat en el área y provocando un penalti que el propio atacante se encargó de transformar. Un tanto que provocó que varios aficionados se marchasen del estadio.
El triple cambio a continuación de Pablo Torre, Mateo Joseph y Antonio por Asano, Darder y Samu sirvió para que el público descargase su enfado en forma de abucheos. 0-2 ante un rival directo, al que le podía meter dos partidos de distancia y que prácticamente estaban entregando sin oposición.
Jugadores haciendo la guerra por su cuenta y caras largas buscando una solución fueron la tónica habitual en lo que restó de segundo tiempo. Más allá de Virgili, que le puso más entrega que acierto, el equipo solo pudo maquillar el resultado con un penalti sobre Muriqi en el noventa que él mismo transformó.
El Mallorca arranca 2026 de una manera terrible y preocupante. Y de nuevo dejando claro que o Pablo Ortells, director deportivo, refuerza el equipo o la permanencia corre serio riesgo.
Suscríbete para seguir leyendo
- De la Fuente sigue a Leo Román: Hace diecisiete años que la selección española absoluta no lleva a ningún jugador del Mallorca
- Dani Rodríguez se despide del mallorquinismo: 'He pagado un precio demasiado alto
- Entrevista a Jan Virgili: «Flipé cuando Arrasate me llamó y me dijo: ‘te quiero aquí el sábado’»
- Utz Claassen, expropietario del Real Mallorca: 'Sin nosotros, el club ya no existiría
- Son Moix empieza a hartarse del Mallorca de Arrasate
- El fracaso de los cedidos del Mallorca
- El Mallorca busca un sustituto de Dani Rodríguez
- Dani Rodríguez ya ha rescindido con el Mallorca