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Fútbol

Un Mallorca sin gol se despide de la Copa del Rey

Un gol del Deportivo de la Coruña a cuatro minutos para el final castiga la falta de gol de los bermellones, que vuelve a decir adiós al torneo en dieciseisavos de final

Preocupante forma física de los menos habituales, con hasta cinco jugadores pidiendo el cambio por fatiga o molestias

Asano se lamenta tras una ocasión fallada ante el Deportivo.

Asano se lamenta tras una ocasión fallada ante el Deportivo. / EFE

Miguel Chacártegui

Miguel Chacártegui

El camino del Mallorca en la Copa del Rey llegó a su fin. No fue peor que el Deportivo (1-0) y, quizá, por ocasiones, el resultado no le correspondió. Pero sin gol, o más bien, sin Muriqi, este equipo no carbura en ataque. Y si, además, los suplentes, aquellos que deben querer ganarse a gritos una oportunidad en Liga, demuestran que su forma física no es la adecuada, pues doble reto imposible de superar.

Al Deportivo le hizo falta muy poco. Dos chicos del filial le lavaron la cara a los suyos en el segundo periodo. Y un fallo de Darder –entró al campo y no aportó ninguna solución, más bien lo contrario– al no saber despejar una pelota acabó con un centro de Luismi Cruz para Nsongo, que se aprovechó de la indecisión de Maffeo y Valjent para elevarse, enviar el remate al palo y que el rechace lo aprovechase Noé Carrillo para marcar a cuatro minutos del final.

Como era de esperar, Jagoba Arrasate apostó por la unidad ‘B’ ante el Deportivo de la Coruña. El partido importante, por más que la Copa siempre ilusione, es el del viernes en Mestalla ante el Valencia. Sin embargo, Riazor esperaba y, en busca de la sorpresa, modificó el sistema habitual. Del habitual 4-2-3-1 pasó al 4-4-2, colocando a Asano junto a Abdón en ataque, con Antonio en una banda y Llabrés en otra, mientras que Pablo Torre y Samu se repartían el centro del campo.

A falta del gol, el Mallorca fue superior en todo a los locales en el primer periodo. Estuvo serio, concentrado, sin conceder atrás y efectivo en la presión, robando muchos balones en campo ajeno. Ello le permitió pisar el área gallega con frecuencia, con Asano como protagonista. Pero eso sí, el acierto lo guardó para otro día.

El nipón tuvo hasta tres ocasiones para marcar gol, pero demostró que la puntería no es su punto fuerte. Y, tras varios desmarques y carreras al espacio, el físico le empezó a faltar. Los locales, con muchas rotaciones en el once, jugaron a verlas venir, aunque es cierto que cometieron un gran número de pérdidas y apenas inquietaron a la defensa ni a Bergström, que vivió un primer tiempo muy plácido.

Pasado el primer arreón bermellón, el partido entró en un ritmo algo más monótono, aunque siempre con la sensación de que el Mallorca era superior al Deportivo. Con paciencia, los de Arrasate intentaban encontrar la manera de entrar al área rival, aunque sin desesperarse, sintiéndose más cómodos al contraataque.

Javi Llabrés, quizá el futbolista más desconectado del ataque, se empezó a entonar en el tramo final del primer periodo. Un fuerte disparo que repelió Puerto inició otra nueva serie de embestidas de los bermellones, que arrinconaron a los blanquiazules, pero, de nuevo, la falta de definición impidió que el marcador se moviese antes del descanso.

La segunda parte empezó con un buen susto para el Mallorca. Un mal control de Samu al borde del área a punto estuvo de aprovecharlo Villares con un zapatazo que se estrelló en el palo, mientras que un cabezazo de Quagliata se fue desviado. Pero, rápidamente, los bermellones tomaron otra vez el control del partido.

Una mala noticia fue la lesión muscular de David López, que obligó a entrar a Valjent –las molestias obligaron a realizar cinco cambios, modificando cualquier plan previo–. El paso de los minutos, en los que nada más pasaba, dejaba claro que el Mallorca necesitaba algo más para adelantarse en el marcador. Arrasate metió en el campo a Darder y Maffeo por Pablo Torre y Lato. El lateral catalán, con un disparo al larguero, estuvo a punto del 0-1. Y el Dépor, en la jugada siguiente, a punto del 1-0.

El partido empezó a coger algo más de velocidad y cualquiera de los dos podía encontrar el premio. A falta de diez minutos para el final, Arrasate metió a Virgili y Salhi por Llabrés y Mateu Jaume. Pero lo que llegó fue el tanto del Deportivo. Un centro de Luismi Cruz tras una decisión fatal de Darder de no despejar una pelota, lo remató Nsongo en el segundo palo. El remate fue al palo y Noé Carrillo, solo, la empujó para lograr el primero. Y con tan poco tiempo y medio equipo fundido, el Mallorca dijo adiós a la Copa.

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