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Fútbol | RCD Mallorca

Dos expulsiones que dieron una tregua al Mallorca

Las tarjetas rojas que vieron Santi Cazorla y Federico Viñas frenaron el empuje del Oviedo

Bergström hizo un paradón a Nacho Vidal en el minuto 86

Muriqi pelea un balón contra un jugador del Oviedo.

Muriqi pelea un balón contra un jugador del Oviedo. / EFE

Palma

Las expulsiones a Santi Cazorla y Federico Viñas dieron una tregua al Mallorca. El Oviedo estaba empujando de lo lindo para ganar el choque, pero las dos tarjetas rojas que mostró Iosu Galech, a instancias del VAR, sirvieron para que los pupilos de Jagoba Arrasate pudieran sacar un punto de su visita al Carlos Tartiere.

El equipo de Luis Carrión fue el que más apretó para ganar el encuentro. No tuvieron muchas ocasiones claras, aunque sí se notó la necesidad que tienen para escapar de los puestos de descenso. Esa obligación se tradujo en ganas y así embotelló a los bermellones en los últimos minutos del partido.

Los carbayones acumularon jugadores en el área. Suplieron su falta de calidad atacando a la desesperada y allí sí tuvieron una ocasión muy clara. Bergström tuvo que realizar un paradón para evitar el gol de Nacho Vidal, que le cayó el balón en el área pequeña después de un toque de Viñas.

Era el minuto 86, aunque la sensación es que seguirían apretando para conseguir el tanto del triunfo. Precisamente en la siguiente acción, Vedat Muriqi disputó un balón dividido con Cazorla. El capitán del Oviedo rozó el balón, pero le clavó los tacos en el tobillo apoyado del kosovar. El colegiado sacó amarilla, lo llamaron y mostró la roja ante la incredulidad de Cazorla.

Tan solo dos minutos después de la reanudación, Morlanes despeja un balón, le cae a Asano y Viñas entra con una fuerza desmedida al japonés sin tocar el esférico. Otra vez, Galech necesitó la ayuda del VAR para expulsar al atacante del Oviedo.

Las dos tarjetas rojas no dieron tiempo al Mallorca para demostrar la superioridad numérica, pero sí sirvieron para amarrar un empate que peligró en los últimos minutos. Es un punto más útil para los bermellones que para los carbayones, aunque insuficiente para ambos.

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