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Fútbol. Primera División.

El Mallorca firma una remontada a lo grande

Los bermellones dan la vuelta al gol de Vargas para el Sevilla con tantos de Muriqi y Mateo Joseph, en dos ocasiones, en diez minutos mágicos

Los de Arrasate ganan por primera vez lejos de Son Moix y salen del descenso

Miguel Chacártegui

Miguel Chacártegui

Ver para creer. Cuando el Mallorca ya apuntaba a una nueva derrota y a seguir colistas, el orgullo y el acierto salieron a relucir para lograr una remontada exprés y vencer con autoridad al Sevilla en el Sánchez Pizjuán (1-3). Vargas adelantó a los locales tras un fallo de Maffeo, pero los bermellones le dieron la vuelta con un gol de Muriqi y un doblete de Mateo Joseph. A falta de lo que ocurra en el Barça-Girona, los de Arrasate abandonan las posiciones de descenso.

La importancia de este triunfo es capital. El Mallorca necesitaba de una vez por todas ganar fuera de casa y lo hizo en un contexto complicado y siendo inferior a su rival más de la mitad del partido. Pero lo consiguió con tres latigazos, tres momentos de inspiración, y los ocho puntos ya son inamovibles. Y la alegría del final poco tiene que ver con la decepción del descanso.

Y es que lo que debe conseguir el de Berritua es que lo de la segunda parte sea la tónica habitual y no de la primera, que no envidió para nada a las de San Mamés, Cornellà y otras tantas lejos de Son Moix. Un equipo sin idea de a qué juega, con errores de benjamín en defensa, esta vez con la firma de Maffeo, con un nulo entendimiento del juego ofensivo en los hombres del centro del campo en unos 45 minutos en los que solo se salvó Jan Virgili. Una imagen que no se puede repetir si se quiere empezar a sumar de seguido en Liga.

El extremo catalán dejó en evidencia a todos los que, en los últimos meses, han actuado como extremos en el Mallorca. Recién llegado del Mundial sub-20, fue puro desparpajo y el único que se atrevió a inquietar a una defensa del Sevilla que vivió excesivamente cómoda. Suya fue la mejor ocasión con una carrera de 70 metros. El resto del equipo, mejor para olvidar.

Y es que la valentía de la alineación, con dos extremos, se desmoronó a los pocos minutos. La posesión no era bermellona, la presión muy descoordinada y los duelos directos, un regalo para el Sevilla. El Mallorca rápidamente mostró los mismos males que, jornada tras jornada, repite sin cesar. La defensa es de gelatina, el centro del campo hace de todo menos crear fútbol y Muriqi, un faro en la lejanía, sigue jugando muy alejado del área.

Enfrente, un Sevilla al alza que jugaba a medio gas, pero al que la intensidad propia de los duelos le iba acercando al área. Parecía cuestión de tiempo que llegara el gol. Y así fue en el minuto 16. Balón a Carmona, Virgili no entró fuerte —¿dónde estaba Mateu Jaume?— y su centro contó con la colaboración de Maffeo, que, al intentar despejar hacia atrás, no tocó la pelota, dejando a Vargas que controlara y batiera a Leo Román.

Demasiado poco había hecho el Sevilla y demasiado fácil se lo había puesto el Mallorca. El gol, como era de esperar, sentó fatal a los de Arrasate. No fue hasta la pausa de hidratación cuando los bermellones igualaron en algo al Sevilla, y fue a través de Virgili, el único en ofrecer algo diferente. No hay que dejar pasar, sin embargo, la pésima labor de García Verdura, obviando, junto al VAR, dos posibles penaltis a Muriqi: uno por empujón clamoroso y otro por un codazo que nadie quiso ver.

Salir mejor en la segunda parte era obligatorio. Y Virgili, quién si no, tuvo el empate. Una recuperación de Samu la recogió el extremo, pero su remate con la izquierda lo detuvo en dos veces Vlachodimos. Pero fue poco más que un espejismo. Y llegados al minuto 60, Mateo Joseph y Mojica entraron al campo por Llabrés y Mateu Jaume.

Y cuando peor estaba el Mallorca, aparecieron Virgili y Muriqi. Valjent y Samu la recuperan ante Isaac Romero. Morlanes detectó al catalán, que, tras controlar, metió el balón al hueco para el kosovar, que controló y fusiló por su palo al guardameta del Sevilla. Empate que se firmaba con sangre, pero hoy se necesitaba mucho más.

Y apenas cinco minutos después, los dos cambios de Arrasate le dieron la vuelta al marcador. Mojica recuperó ante Januzaj. Virgili condujo, abrió para el colombiano, que metió un gran centro para que Mateo Joseph se adelantase a Suazo para darle la vuelta al marcador. Increíble, pero cierto. Ahora sí que no se podía escapar el partido.

Y por si fuera poco, en la primera jugada después de la pausa de hidratación, un error de Marcao lo aprovechó Mateo Joseph para marcar el tercero. En diez minutos el Mallorca tenía una victoria de incalculable valor en sus manos.

Y tocó guardar la ventaja. Y se hizo. Y el Mallorca venció por primera vez a domicilio. Ya tocaba una alegría. Ahora a por el Levante.

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