Fútbol. Primera División.

Mucho por arreglar en la defensa del Real Mallorca

La marcha de Jaume Costa, las incógnitas de Nastasic y Nacho Vidal, las ansias por salir de Maffeo y la poca participación de Van der Heyden plantean un verano de mucho trabajo para Ortells en la retaguardia

Futbolistas del Mallorca y Getafe se saludan al final del partido entre ambos en el día que se puso fin a la temporada.

Futbolistas del Mallorca y Getafe se saludan al final del partido entre ambos en el día que se puso fin a la temporada. / EFE

Redacción

Le espera un verano de mucho trabajo a Pablo Ortells. El director deportivo del RCD Mallorca tiene por delante más de dos meses para volver a crear una plantilla competitiva que no sufra por lograr la permanencia. Cerrado el asunto del entrenador con Jagoba Arrasate a falta del anuncio oficial, son muchos los frentes que tiene abiertos, aunque hay una zona del equipo que empieza a cojear y que se antoja fundamental. 

La defensa, el pivote sobre el que ha orbitado el equipo las últimas temporadas, puede tambalearse por las bajas, los deseos de salir y las dudas sobre la continuidad de varios futbolistas. La marcha de Jaume Costa, las ansias de cambiar de Pablo Maffeo, la falta de decisión sobre Nastasic o Nacho Vidal o la incógnita del pensamiento de un inédito Van der Heyden son temas calientes.

El adiós de Jaume Costa, que no ha pillado a nadie por sorpresa, reabre de nuevo la eterna búsqueda de un lateral izquierdo titular. La llegada de Lato el curso pasado debía acabar con ese problema, pero su nivel ha estado lejos del esperado y ahora toca de nuevo rastrear el mercado en busca de un carrilero que pueda ser importante desde el primer día. 

Si en la izquierda el problema ya está creado, en la derecha está cerca de producirse. Los reiterados mensajes de Pablo Maffeo en diferentes ámbitos y momentos de la temporada indicando que su tiempo en la isla ha finalizado y que busca nuevos retos plantean un escenario en el que, salvo cambio de opinión con Nacho Vidal, solo se quedaría Gio González como lateral derecho. La cláusula del valenciano es de 350.000 euros antes de que acabe junio, pero por el momento el Mallorca no ha hecho ningún movimiento. 

La marcha de Maffeo, desgastada su relación con la directiva, parece cantada siempre que un club ofrezca una buena recompensa económica, porque si algo tiene claro el Mallorca es que no se desprenderá así como así de uno de sus mejores activos, pese a su mala temporada. 

Si en los laterales espera un verano movido, en el centro de la zaga puede serlo o no. El amago de salir de cada temporada de Raíllo se une a la parada en la renovación de Nastasic. El central cordobés, que ha cumplido ya ocho temporadas como bermellón, hace tiempo ya que desliza que le gustaría vivir una experiencia nueva. Y si puede ser, mejor en el extranjero.

El Mallorca, sin embargo, no va a poner facilidades a una posible salida si llega una oferta. En el caso de Nastasic, su renovación iba viento en popa, pero el cambio de entrenador ha dejado todo en pausa a la espera de la opinión de Arrasate. Pese a todo, el futuro sistema que emplee atrás el de Berriatua, con tres centrales o dos, clarificará el número de zagueros necesarios. 

También está el caso de Siebe Van der Heyden. Condenado al ostracismo con Javier Aguirre, el belga no quiere pasar otra temporada viendo los partidos desde el banquillo. Sabe que con el cambio de entrenador se abre una nueva oportunidad para él, pero si no cuenta con minutos terminará pidiendo una salida. Ortells, que también tiene trabajo con la media y la delantera, tiene un verano complicado por delante.  

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