Valeri Karpin está viviendo un auténtico infierno como seleccionador ruso. La intervención militar de su país en Ucrania ha excluido al combinado ruso de las principales competiciones internacionales y ahora se enfrenta a la presión de su propio gobierno.

El seleccionador ruso, en su día técnico del Real Mallorca en Segunda División, cogió el cargo como técnico del combinado nacional en 2021 cuando nadie quería sentarse en los banquillos de su país. Desde su llegada, Karpin ha tenido que lidiar con múltiples problemas... deportivos y externos al deporte.

El inicio de la guerra en Ucrania apartó al combinado ruso de las competiciones internacionales. Sin embargo, el técnico renovó y se vio relegado a disputar partidos contra selecciones de menor nivel como Uzbekistán, Irak o Kirguistán. Valeri Karpin se ha tomado esta exclusión como una oportunidad para probar a jugadores menos experimentados pero con gran proyección. Sin embargo, los resultados no han acompañado y las críticas no han tardado en llegar.

Karpin, durante el amistoso contra Irak IGOR RUSSAK

Al inquietante juego del equipo en los terrenos de juego se le ha sumado la negativa del seleccionador a apoyar la invasión rusa en Ucrania, algo que no ha pasado desapercibido por el gobierno ruso.

Oleg Matitsin, el Ministro de Deportes ruso, no ha desaprovechado el mal momento del equipo para lanzar una amenaza al seleccionador: "Expresar indiferencia en el deporte es un camino que no lleva ninguna parte. Por eso, hay que decidirse: estás con nosotros, con el equipo, con los aficionados, con Rusia, o vas por libre", advirtió.