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Diario de Mallorca

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Primera División

Una oportunidad para Kang in Lee

El surcoreano se perfila como titular mañana ante el Athletic tras la probable ausencia de Ángel, que ha arrastrado molestias físicas toda la semana -El atacante quiere ser diferencial para tener opciones de acudir al Mundial de Catar

Kang In Lee conduce el balón en el partido disputado el pasado fin de semana ante la UD Ibiza.

Cuando el Mallorca selló la permanencia en El Sadar allá por el mes de mayo, había jugadores que pensaban que lo tendrían difícil para poder jugar la siguiente temporada en el equipo dirigido por Javier Aguirre. Ya fuera por falta de calidad o de adaptabilidad a la idea de juego, ciertos futbolistas apenas contaban para el mexicano, que en los nueve partidos que tuvo desde su llegada probó hasta encontrar a su once de confianza. 

Uno de ellos, de aquellos que parecían no entrar en sus planes, era Kang In Lee. El surcoreano, cuya clase está fuera de toda duda, ya fue de menos a más con Luis García y prácticamente desapareció del mapa con la llegada del de Ciudad de México, sonando incluso para abandonar la isla rumbo al Feyenoord. Pero la gran pretemporada que ha realizado y los problemas físicos que han lastrado a Ángel en la última semana, le abren la puerta de la titularidad para formar pareja en ataque junto a Vedat Muriqi mañana en San Mamés ante el Athletic de Bilbao (17:30 horas/GOL). 

Kang In es, posiblemente, un jugador único en la actual plantilla bermellona. Mientras que la mayoría juegan encorsetados por un sistema defensivo en el que prima proteger la portería y minimizar riesgos, el mediapunta cuenta con una personalidad anárquica que le permite sorprender, algo necesario para romper los esquemas rivales. Precisamente ese estilo particular de juego, en el que no rehúye aguantar el balón y encarar, incluso cuando la situación demanda otra solución, le trajo problemas tanto con García Plaza como con Aguirre. 

Con el madrileño a los mandos fue titular en trece de los quince primeros partidos que disputó. Pero su irregularidad, uno de los aspectos que más se le ha criticado, le llevó a contar cada vez menos. Con Aguirre, tan solo ante el Atlético de Madrid jugó de inicio, pasando a vivir más tiempo en la banda que en el verde y quedándose sin participar en finales como ante el Sevilla en el Sánchez Pizjuán o en El Sadar ante Osasuna. 

Pero ahora, un año después de su llegada, Kang In Lee parece haber evolucionado para servir más al equipo. Su puesto en el campo también ha cambiado. 

Mientras que gran parte del curso pasado jugó de extremo, este verano, haciéndolo de enganche entre los centrocampistas y el delantero de referencia, se ha sentido mucho más cómodo. Recibiendo en muchas ocasiones solo, en los partidos que ha jugado se ha dedicado a imprimir velocidad a través de la conducción, obligando a recular al equipo rival y dando oxígeno al equipo. Y es que el Mundial de Catar está a la vuelta de la esquina y quiere estar en la cita. 

Aguirre se ha dado cuenta de que necesita a futbolistas como el surcoreano, capaces de hacer algo diferente e inesperado para tener más opciones de ganar. No escapa a nadie que el club acabará fichando a otro delantero, ya que tras la marcha de Matthew Hoppe y la futura salida de Álex Alegría –si consiguen encontrarle acomodo en otro lugar– solo se quedarían con Muriqi, Ángel y Abdón. Y en este sistema de cinco defensas y tres centrocampistas, el futbolista asiático solo tiene cabida como acompañante del punto. 

Sin embargo, si su regreso es duradero, el Mallorca gana a un futbolista que apuntaba a estrella. De sus botas y su cabeza dependerá. 

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