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Diario de Mallorca

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Obituario

Antonio Oviedo, mito del Mallorca con mayúsculas

Antonio Oviedo, en su etapa como entrenador. Diario de Mallorca

Buena parte de la salida de las catacumbas en las que se encontraba el Mallorca a finales de la década de los 70 hay que ponerla en el haber de Antonio Oviedo, un personaje fundamental en la historia del club bermellón. Llegó de la mano de Miguel Contestí, con el que mantuvo una relación de amor -odio, y que le destituyó, sin dar explicaciones -o al menos de eso se quejaba- en vísperas de la Navidad de 1981. A tres días del inicio de la Liga, se hizo cargo del equipo en Tercera y lo subió en dos temporadas a Segunda. Previamente, en su etapa como jugador, formó parte del histórico equipo que ascendió por primera vez a Primera. Extremeño de nacimiento, mallorquín de adopción, Oviedo, genial como futbolista y por lo tanto capaz de lo mejor y de lo peor, demostró dominio en el complicado mundo de los banquillos. También entrenador del Poblense y Atlético Baleares, entre otros, exhibía un carácter fuerte que le creó no pocos problemas con algunos futbolistas.

Tras muchos años alejado del Mallorca y del fútbol, fue rescatado para el club por Jaume Cladera y Serra Ferrer, en funciones de informador de la dirección deportiva, haciéndose justicia con una persona honrada y agradecida por encima de todo. Una enorme porción de la historia del Mallorca se ha roto con su desaparición.

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