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Diario de Mallorca

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Primera División

La cuenta pendiente del Real Mallorca ante el Granada

Los bermellones quieren vengarse de la victoria del conjunto nazarí en Son Moix hace dos temporadas que certificó su descenso a Segunda División

Dani Rodríguez es consolado por Reina una vez consumado el descenso a Segunda. MANU MIELNIEZUK

Dani Rodríguez, en cuclillas en el centro del campo sin poder levantar la cabeza. Abdón, llorando sin parar, no tenía consuelo, a pesar de los ánimos de Reina. Valjent, con la mirada perdida ante una grada sin público. Silencio total en Son Moix en una ya pasada época sin aficionados por la pandemia. Muchas fueron las tristes imágenes que dejó para el recuerdo el 16 de julio de 2020, el día en el que el Mallorca de Vicente Moreno certificó su descenso a Segunda División. 

El rival que acabó por tumbarle sobre la lona de Primera era el Granada, el mismo que este sábado se vuelve a cruzar en su camino hacia la permanencia. Solo valía ganar, pero el conjunto nazarí apuntaba a Europa y remontó para vencer por 1-2 en la última noche aciaga del mallorquinismo. 

El Granada no tuvo la culpa ni mucho menos de un descenso cantado y que se alargó en el tiempo hasta la penúltima jornada. El Mallorca convivió demasiadas jornadas en la zona de descenso y el parón por la pandemia no hizo sino agrandar los problemas de una plantilla descompensada, carente de nivel en muchos puestos y falta de experiencia en la máxima categoría.

Muchos son los que todavía quedan en la actual plantilla y que vivieron aquel día que, no por esperado, fue menos doloroso. Y ello les debe servir para afrontar con más ganas el partido de este sábado. Dani, Baba, Salva Sevilla, Raíllo, Reina, Valjent, Kubo, Abdón y Sedlar tienen todavía bien presente el sabor de la derrota y la decepción que sintieron aquel día.

Muchos de ellos serán titulares este sábado y, más allá de la importancia de los tres puntos, tienen un recuerdo del que echar mano en los momentos complicados del encuentro. Ahora los bermellones tienen en su mano cobrarse su particular venganza ante un equipo que, eso sí, tiene en Son Moix uno de sus jardines predilectos en Primera. 

Un ascenso en Son Moix

Porque si aquella fatídica noche de julio fue más oscura que nunca en Palma, en Granada esos tres puntos sirvieron para colocarse a solo un punto de unas plazas de Europa League que finalmente ocuparon en la que fue la mejor temporada de su historia. Por segundo año consecutivo el conjunto granadino festejó en Palma, ya que curiosamente el curso anterior (2018-19) consiguieron matemáticamente el ascenso en Son Moix a una jornada para el final.

Este sábado se decidirá el tercer capítulo de esta particular historia. En esta ocasión, los dos equipos llegan en la misma situación: con el agua al cuello y necesitados de puntos. Quien gane herirá de muerte al contrario, al que solo le quedará rezar para no ser equipo de Segunda División el curso que viene.

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