Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Minuto 91

El peor Levante marca el nivel real del Mallorca

Hasta el Cádiz, en descenso, ha ganado al colista, lo que no pudo ni supo hacer el equipo de Luis García, definitivamente sin rumbo, impotente y desquiciado

Luis García, el sábado en La Cerámica, tiene motivos para estar preocupado.

Los números del Mallorca son para ponerse a temblar. Cuatro derrotas consecutivas, tres partidos seguidos sin marcar y una sola victoria en las últimas trece jornadas. Pero, casi peor que estas frías estadísticas, son las sensaciones que ofrece el equipo, un grupo desangelado, perdido, un agujero en defensa y un solar en ataque, sin nadie que marque la diferencia y con un entrenador que da la impresión de que ya no sabe qué teclas tocar para lograr una reacción que no llega. El nivel real del equipo lo marca el colista Levante, que no ganaba un partido desde marzo del año pasado... hasta que se cruzó con el Mallorca, al que ganó por un claro 2-0. Para calibrar el desastre de los rojillos en el Ciutat de València basta trasladarse a lo que ha hecho el Levante este fin de semana, perder contra el Cádiz, otro equipo en descenso. O el Granada, que goleó a los isleños (4-1) y ayer perdió contra Osasuna en Los Cármenes (0-2). O el Villarreal, que, aunque con bajas, le fue suficiente con jugar a medio gas para deshacerse de un rival ramplón. Faltan diecisiete jornadas, tiempo suficiente para tomar impulso, pero tal y como está ahora el equipo, con una depresión de caballo, se hace difícil pensar dónde puede sumar los veinte puntos que le faltan para mantener la categoría.

Semana decisiva para fichar.

Se le acaba el tiempo a Pablo Ortells, que entra en la semana decisiva para reforzar al equipo. Pero no de cualquier manera. Aunque a estas alturas ya quedan más saldos que realidades, Luis García necesita jugadores para ser titulares y sacudir un vestuario que, reconociendo los muchos contratiempos sufridos, ha perdido las virtudes que le adornaron en el primer tramo del campeonato. Sergio Rico es un buen refuerzo para una portería necesitada de calidad y experiencia. A Reina hay que darle las gracias por los servicios prestados, que han sido muchos y buenos, pero su etapa en el Mallorca ha llegado a su fin. Con la portería bien cubierta, no se puede fallar ahora en el hombre gol. 

El día de Virginia.

La futbolista mallorquina del Atlético de Madrid volvió ayer a sentirse futbolista. En la final de la Supercopa, ganada por el Barcelona, la auténtica campeona fue Virginia Torrecilla, que dos años depués de detectársele un tumor cerebral, disputó un partido, aunque solo fueran cinco minutos. La reacción de sus compañeras y, sobre todo, de las jugadoras del Barcelona, donde jugó tres temporadas, manteándola, lo dice todo del cariño que se ha ganado Virginia, querida por todos. La de Cala Millor ha vuelto. Se hace difícil pensar en una noticia mejor.

Accidente en la Pujada a Formentor.

De nuevo una prueba del campeonato de Balears de rallies ha sido noticia por un grave accidente que ha acabado con la amputación de un pie de un espectador atropellado por un piloto. La víctima estaba situada en un lugar en el que no podía estar. Nada nuevo. Es tropezar en la misma piedra. Hasta que los controles no sean estrictos, desgraciadamente volveremos a las andadas.

Nadal no se rinde.

Cuando pocos eran los que no daban un euro por Nadal, sin excesivo ruido el manacorí se ha plantado en los cuartos del Abierto de Australia. Estén atentos a sus pantallas.

Compartir el artículo

stats