Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

CARTULINA MORADA

En el Real Mallorca es peor lo que no se ve

El plantel del conjunto bermellón, lleno de egos, se desmorona por momentos y nadie puede ni quiere revertir la situación

Luis García tiene un problema en el vestuario al que no sabe plantarle cara.

No seré yo quien excuse a Luis García tras perder ante el único equipo que todavía no había sido capaz de ganar un solo partido en todo el curso, pero lo cierto es que el técnico bermellón ha empezado enero totalmente vendido por Pablo Ortells a los pies de los caballos. El madrileño viajó a Valencia con seis bajas, siete con Valjent, y tres jugadores menos en el plantel: Lago, Febas y Joan Sastre. Deshacerte de tres futbolistas sin haber cerrado todavía ningún refuerzo, tremenda estrategia la del director deportivo. Dieciséis jugadores de la primera plantilla, sin sus dos centrales titulares, sin su centrocampista estrella y sin su segundo jugador de campo que más minutos acumula en el equipo, además de tampoco poder contar con su delantero fetiche. El Levante ganó, sí, pero ante un Mallorca bajo mínimos que tiene que tirar del filial por necesidad más que por confianza. Todo ello no quita un ápice de la culpa que tiene su técnico, a quien el vestuario parece haberle superado. Si les preocupa, y no me extraña, todo lo que están viendo últimamente del Real Mallorca, les puedo asegurar que es más preocupante todavía lo que no se ve. El plantel, lleno de egos, se desmorona y nadie es capaz de revertir la situación. El núcleo fuerte que en su día lideraba Xisco Campos, ahora no tiene nadie que ponga los puntos sobre las íes. Los resultados generan mal rollo, enganchones y trifulcas. Algunos jugadores no se dirigen la palabra y quien debería mojarse para poner algo de cordura de puertas adentro, prefiere no hacerlo porque tiene ya los días contados en el club. La situación tiene mala herida. 

El peligro de las redes: Los mismos que insultan son los que luego le piden la foto al jugador

Decía Luis García en rueda de prensa esta semana que hay que diferenciar las redes sociales del mundo real. Estas palabras del madrileño surgen a razón de los últimos insultos y amenazas que han recibido algunos de sus jugadores a través de Twitter e Instagram. Un ‘valiente’, escondido bajo un nombre y una fotografía falsos, intimidaba a Mboula sugiriendo pegarle tres tiros en la cabeza. «Oye, pero que no se los pegaría en la vida real», argumentaba el susodicho tras el revuelo causado. Gracias por la aclaración, titán. Maffeo, por su parte, publicaba un audio en el que le deseaban la muerte de todos sus seres queridos. Los descerebrados que llenan de mensajes tan variopintos las redes, son los mismos que luego ven a esos futbolistas por la calle y les piden una foto para enviar a sus amigos. Además de falsos, cobardes. Está claro que hay que diferenciar redes de la vida real, pero nunca excusarles y menos reírles las gracias. Acabemos con esta lacra. 

El matagigantes de la Copa: El Baleares no puede dejar de lado el verdadero objetivo de la temporada

El Atlético Baleares ha aglutinado en los últimos días todos los elogios en el mundo del fútbol. El conjunto blanquiazul volvió a eliminar a un Primera División en la Copa del Rey mostrando un grandísimo nivel y jugándole de tú a tú a un equipo dos categorías por encima de él. Desconozco hasta dónde aguantará el equipo en el torneo del KO y cuántas alegrías seguirá dando a su afición, pero espero que Xavi Calm sea consciente de que el objetivo de la temporada en el feudo blanquiazul no se ha desviado ni un ápice.

Compartir el artículo

stats