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Diario de Mallorca

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Minuto 91 | Take habla como un niño y juega como un adulto

La espontaneidad del mediapunta del Mallorca al reconocer que «estaba cagado» cuando se plantó ante Oblak es una delicia en un mundo con tantos egos

Take Kubo celebra junto a Dani Rodríguez el gol que marcó en el descuento ante el Atlético de Madrid. EFE

Abuen seguro que si usted es mallorquinista consultará hoy, más de una vez, la página siete de este suplemento de Deportes para mirar la clasificación. Después de más de dos meses sin ganar, la tabla ofrece un alivio maravilloso, alimentado por la histórica victoria en el Wanda Metropolitano (1-2). No es exagerado calificarla de esta manera porque seguro que, con el paso del tiempo, se seguirá recordando esta brillante victoria ante el todopoderoso Atlético de Madrid, que es el vigente campeón, sobre todo porque llegó en el descuento y en un escenario imponente. Además, que el Mallorca mantenga seis o siete puntos de ventaja respecto a los puestos de descenso al finalizar esta jornada, dependiendo de los que haga el Getafe esta noche ante el Athletic de Bilbao, evidencia lo que le cuesta sumar a todos los equipos en esta Primera División. No hay que olvidar que los bermellones no habían vencido en las siete jornadas anteriores y el fuego seguía relativamente lejos. La mejor noticia es que esta victoria aumenta el colchón e inyecta autoestima en un grupo que la necesitaba de cara a lo que queda de año, ante el Celta y Granada.

La inocencia de Kubo. Take todavía es un niño, pero solo se le nota cuando tiene un micrófono delante. Sus declaraciones después del partido, que son noticia a nivel internacional, son una muestra de su espontaneidad y, si se me permite, hasta de su inocencia. Otros con mucho menos muestran un ego insoportable, mientras que el japonés reconoce que «estaba cagado» cuando se plantó ante Oblak. Es una expresión tan coloquial como maravillosa para definir una situación en la que la mayoría de los mortales no se encontrarán jamás. Y justo ahí, por cierto, demostró que es un adulto y no un chaval. Hay que tener descaro, y por supuesto mucho talento, para marcar el gol de la victoria de su equipo en el tiempo de descuento y frente a uno de los mejores porteros del mundo en un estadio de los que infunde mucho respeto.

Los balearicos no se lo merecían. Es tan viejo como el fútbol que después de un gran éxito como el pase copero pueda llegar un palo inesperado. Que el Atlético Baleares perdiera ante un Sevilla Atlético que está en la parte baja de la Primera RFEF solo estaba en la cabeza de los pesimistas, pero fue un buen toque de atención. Y los valientes aficionados que asistieron al Estadi Balear, desafiando al frío y al insoportable viento, se merecían otra cosa que perder por 0-2 en un partido en el que su equipo casi ni chutó a puerta. Solo es una derrota, pero ya le ha servido para dejar de ser líder. Nadie perdona.

Este Andratx es para siempre. Lo que están haciendo ‘los gallos’ quedará en la retina del fútbol mallorquín. Todavía quedan muchos días para que llegue el encuentro del siglo en Sa Plana, ante todo un Sevilla multicampeón de la Liga Europa, pero deben saborearlo como si se jugara esta noche. Y cuando lo normal, después de lo que sucedió el miércoles ante el Real Oviedo en la Copa del Rey, es que el equipo lo pague, tumban al Badalona en la Liga. Bravo por el técnico José Contreras por mantener la tensión en un grupo que no tiene el objetivo del ascenso y que tampoco parece que vaya a bajar, por lo que se puede centrar en el histórico partido del torneo del KO. Eso es lo que trascenderá.

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