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Diario de Mallorca

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Copa del Rey

Ángel rescata al Mallorca ante la Gimnástica Segoviana (0-2)

Los bermellones ofrecen un pésimo partido ante el conjunto de Marc González y superan con más pena que gloria la primera ronda de la Copa del Rey -Los locales pagaron su falta de acierto, fallando un penalti en el minuto 30 de la primera mitad

Los jugadores del Mallorca celebran el segundo gol de Ángel.

Haría bien el Mallorca en guardar a Ángel en formol entre partido y partido. Un doblete del delantero canario en la prórroga evitó un desastre ante la Gimnástica Segoviana y selló el pase a la siguiente ronda de la Copa del Rey en un pésimo partido, indigno en muchos momentos de un equipo de Primera ante otro que está en descenso en Segunda RFEF y que bien pudo superar la eliminatoria si llega a estar más acertado de cara a gol. 

Si los once jugadores del Mallorca que jugaron ayer en La Albuera deben ponerle las cosas complicadas a los titulares no será ahora, ni mucho menos. Lo que tenía que ser una vía de escape para el mal momento en Liga se convirtió en un tormento de 120 minutos. La Copa está para aprovechar oportunidades. Y los titulares ayer decidieron que no era un buen día para ponerle las cosas difíciles a Luis García

El cabreo del técnico mallorquinista en la primera mitad es de lo que hacen época. No era para menos viendo el partido que estaban haciendo los suyos. Al tran-tran, viéndolas venir y sin ningún tipo de control sobre lo que pasaba en el encuentro ante un rival que desbordaba ilusión y que se fue al descanso mereciendo ir por delante si Szymanowski no hubiese querido salir en portada al intentar lanzar un penalti a lo panenka que acabó en ridículo, al detenerlo sin moverse Greif.

Febas, Battaglia o Fer Niño fueron una caricatura de lo que se espera de ellos, evidenciando un terrible estado de forma. No se entiende la actitud pasota de muchos futbolistas que no cuentan con minutos en Liga. En vez de dar un paso adelante, dieron cinco hacia atrás. El centro del campo no existía, lo que daba alas a un conjunto local que le perdió el miedo al Mallorca y que se dedicó a tocar y a acechar la portería bermellona. 

Tras el paso por vestuarios, fruto del rapapolvo que debieron tragar, los bermellones salieron con otra actitud al campo. Lo positivo es que peor no se podía jugar. Ahora la posesión sí que era para los mallorquinistas, aunque estéril y sin traducirse en ocasiones claras de gol. 

Pese a la ligera mejoría, no le gustaba nada a Luis García lo que estaba viendo. Y de una tacada sacó al campo a Dani Rodríguez, Mboula y Ángel. El extremo catalán desaprovechó un gran pase del tinerfeño, con un disparo blando que permitió lucirse a Lombo.

El partido se rompía y ahí la Gimnástica se sentía más cómoda, amenazando al Mallorca a la contra. La prórroga empezaba a sobrevolar a una Albuera que cada vez se venía más arriba con cada acción de los suyos.

Nogueira, desde treinta metros, a punto estuvo de meter un golazo en el 80 con una volea que cogió descolocado a Greif y que no entró de milagro. Y cinco minutos más tarde, Llorente envió un cabezazo al larguero. La prórroga llegaba casi como un premio inmerecido para el Mallorca. Y ahí apareció la figura de Ángel. Primero, para meter la cabeza aprovechando una salida defectuosa de Lombo tras un gran pase filtrado de Galarreta. Y segundo, para cerrar el partido rematando a placer un envío raso de Oliván. Si había debate en la delantera lo archivó en cinco minutos. 

Galarreta, tras una confusa tangana, vio la roja directa. Habrá que esperar al número de partidos que le caen para ver si estará disponible este sábado en el Wanda -tendrían que ser cuatro o más-. Un problema más para Luis García, que no tiene a Salva disponible. El Mallorca pasa de ronda, pero deja claro que son muchos los jugadores desconectados y lejos del nivel que se necesita en Primera.

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