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Opinión | Peligroso precedente del VAR

Mallorca - Osasuna

Resulta decepcionante que después del partidazo que disfrutamos en Son Moix, con dos equipos volcados en ataque en busca de la victoria, tengamos que hacer protagonista del día a ese artilugio llamado VAR, que fue el que decantó de forma injusta, o cuando menos decisiva, un partido que debió acabar en empate por los méritos derrochados por uno y otro once. Iglesias Villanueva, que así se llama el ínclito que tomó una decisión controvertida donde las haya, ha creado un peligrosísimo precedente al irse a buscar un fuera de juego -tirado con líneas milimétricas que escapan a cualquier ojo humano- en la jugada, no que dio lugar al justo penalti señalado por su colega Ortiz Arias, sino en la anterior. Se trata de dos acciones diferentes y por tanto lo que ocurrió o debió cortarse mucho antes o quedar en el olvido. Nadie en el campo, ni en la transmisión pitaría ese fuera de juego y menos después de que la jugada tuviera hasta tres toques de balón más. Se puede hablar de que el VAR privó al Mallorca de rescatar un punto si Dani Rodríguez hubiera transformado la pena máxima que nadie protestó. Todo esto tapa un partido que fue una gozada para el espectador y en el que el Osasuna demostró el porque de su vitola de equipo goleador fuera de casa, algo que no pudo evitar el debutante Greif. El eslovaco no hizo méritos para desbancar a Reina de la portería, aunque la verdad es que se encontró con dos cañonazos casi imparables, algo menos el primero, y un gol en el que no pudo hacer. Todo ello queda eclipsado por el VAR. Veremos si crea precedente.

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