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ANÁLISIS

Derrota por incomparecencia

Reina se luce al remate de cabeza de Íñigo Martínez.

Reina se luce al remate de cabeza de Íñigo Martínez. EFE

La presencia del Real Mallorca en Bilbao fue nula. Inicialmente, la intensidad rojiblanca arrinconó a los bermellones (ayer azulones) y a partir de ahí, los mallorquinistas, acogotados, no tuvieron reacción ni táctica, ni física, ni anímica.

En ningún momento el equipo de Luis García Plaza tuvo capacidad de reacción a la actitud de los jugadores del Athletic, siempre por delante en todas las acciones, y dicho todo esto, no deja de ser cierto que los goles del equipo vasco llegaron fruto de errores defensivos puntuales.

Ni tiros a portería (uno de Maffeo y otro de Kang-in Lee por fuera de los tres palos), ni remates en el área, ni llegadas a la línea de fondo, ni segundas jugadas, ni nada de nada.

El Mallorca fue superado en todas las acciones del juego y además acusó el lastre de lesiones añadidas a las ya conocidas, por si faltaba algo.

Dijo Luis García que el Mallorca se encontraba en una fase delicada del calendario con rivales como el Athletic (doble finalista de Copa), el Villarreal (campeón de la Europa League) y el Real Madrid en el Bernabéu. Ahora toca examen de conciencia y vuelta a empezar tras la primera derrota de las muchas que el entrenador augura y repite en todas las ruedas de prensa.

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