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Fichajes del Real Mallorca: La Quinta del 2001

El Mallorca apuesta por cuatro jóvenes valores, todos ellos de veinte años, para aportar frescura y hambre de victorias a un equipo llamado a quedarse en Primera - Fer Niño, el más ‘veterano’ del grupo, cumple 21 el próximo mes de octubre

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Fichajes del Real Mallorca: La Quinta del 2001

La Wikipedia arrancaba oficialmente. La estación soviética Mir se precipitaba a la Tierra tras 15 años de servicio, superando por mucho su vida esperada. Estados Unidos sufría el mayor atentado terrorista de su historia tras el ataque sobre los Torres Gemelas en un suceso que conmocionó al mundo. El Mallorca participaba por primera vez en la fase final de la Liga de Campeones. Estas y muchas otras más son algunas de las efemérides que deja el 2001. Una fecha en que tres de las cuatro jóvenes promesas del mundo del fútbol que han aterrizado en el Mallorca este verano abrieron los ojos por primera vez. (Vea aquí la galería).

Take Kubo (4 de junio de 2001, Kawasaki, Japón), Kang In Lee (14 de febrero de 2001, Incheon, Corea del Sur) y Matthew Hoppe (13 de marzo de 2001, Yorba Linda, Estados Unidos) han cumplido veinte primaveras este mismo año. Fer Niño (24 de octubre de 2000, Palma) es el más ‘veterano’ al cumplir 21 años, pero por su edad, entra dentro del ‘baby boom’ que ha vivido el vestuario del Mallorca durante este mercado de fichajes.

Para el futbolista nipón es su segunda experiencia en la isla. En la primera, lo hizo con apenas 18 años y una timidez que desaparecía en el verde. Su madurez fuera del campo ya fue algo que le caracterizó en sus primeros pasos en el fútbol español, cuando el Barcelona se hizo con él para formarlo en La Masía tras destacar en varios torneos. El futuro de Kubo era blaugrana tanto por condiciones futbolísticas como publicitarias, pero en 2015 el club catalán fue castigado por la FIFA por considerar que habían incumplido la política de transferencias internacionales para menores de 18. El Madrid pescó en río revuelto y, pese a no hacerle hueco en la plantilla, sigue confiando en él como un futuro valor.

Kang In pasó del estrellato y las alabanzas a tener que marcharse por la puerta de atrás del club de su vida, el Valencia. Un ‘reality’ de televisión surcoreana le condujo a Paterna y allí, tras confiar en él, fue devorando una a una las categorías inferiores, derribando las puertas del primer equipo con tan solo 17 años. A pesar de dejar destellos de su talento, nunca ha llegado a hacerse con un puesto en el once en el convulso equipo valenciano. Su cláusula era de 80 millones, pero ha acabado llegando libre a la isla.

Los hijos de futbolistas siempre han tenido un espejo en el que mirarse, aunque, en el caso del Mallorca, sea en el otro área del campo. Fer Niño sigue la estela en el Mallorca de su padre, Fernando Niño, con la ilusión de revivir los momentos gloriosos que él experimentó –como ganar una Copa del Rey– y abrirse paso en Primera División. La selección sub-21 ya cuenta con él y, tras marcar varios goles con el Villarreal, quiere lucirse en Mallorca para convertirse en el gran delantero que está llamado a ser.

El último en llegar, el californiano del condado de Orange Matthew Hoppe es toda una incógnita. Su traspaso, cercano a los tres millones de euros, le convierten en una apuesta muy fuerte de la propiedad. Es el primer norteamericano en jugar en el primer equipo y la ‘niña bonita’ del fútbol en Estados Unidos. Apenas ha disputado una temporada al primer nivel en Europa (Schalke 04), a la que llegó tras despuntar en la Barça Residence Academy de Arizona y su rendimiento es toda una incógnita. Por edad y condiciones, su margen de crecimiento es inmenso.

Una exigencia de Luis García

Luis García reclamó experiencia y jugadores con hambre para su remozada plantilla de Primera División. Alguno de ellos encarna las dos a pesar de su corta edad, pero sobre todo coinciden en las ganas de abrirse paso en cada vez más competitivo y exclusivo mundo del fútbol.

Dos en propiedad –Hoppe y Kang In Lee– y dos cedidos –Fer Niño y Kubo– aunque solo el mallorquín tiene opción de compra a final de curso. Pablo Ortells ha querido agitar el vestuario colando cuatro jóvenes perlas. El club bermellón hace tiempo que no produce jugadores con plusvalía en caso de una venta (Marco Asensio, Brandon o Tòfol Montiel, los últimos en dejar una cantidad considerable de dinero en las arcas del club). Con ellos, más allá de la importancia estratégica de sus fichajes a nivel de marketing, se espera que rindan a gran nivel y que su valor suba, siendo posible objeto de una transacción en el futuro.

Y ellos cuatro, por su lugar en el campo, son piezas exclusivas para el ataque del Mallorca. Fer y Hoppe rivalizan directamente por el puesto de nueve titular, guerra en la que el mallorquín parte con ventaja –ya se estrenó ante el Alavés– ante el norteamericano, que llegó por sorpresa a última hora.

Por su parte, Take Kubo y Kang In Lee son veneno puro para la línea de mediapuntas, una de tantas opciones con las que cuenta Luis García para esa posición y que siempre ha intentado potenciar de cara a gol. El Mallorca ha querido rodearse de talento joven y, eso sí, falto de experiencia en algunos casos. El tiempo dirá si la política ha sido la adecuada, pero la apuesta por futbolistas noveles avisa del cambio de estrategia que se ha tomado en los bunkerizados despachos de Son Moix.

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