Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

RCD Mallorca | Fin al concurso de acreedores

Los máximos accionistas Robert Sarver y Andy Kohlberg liquidan la deuda que el Mallorca mantenía con la Agencia Tributaria y con los acreedores ordinarios desde 2010 y que, originalmente, ascendía a 65 millones de euros

Robert Sarver y Andy Kohlberg, máximos accionistas. B. Ramon

El concurso de acreedores del Mallorca ya es historia. Es el fin de una pesadilla que hizo temblar los cimientos de una entidad centenaria y que ahora presume de gozar de muy buena salud. Así lo dejó claro ayer a través de un comunicado en el que detalla que ha saldado por completo todas las deudas que mantenía con Hacienda y pone fin al concurso de acreedores declarado el 8 de junio de 2010 y que originalmente ascendía a 65 millones de euros.

Toda una montaña que se fue reduciendo en estos más de once años y que ha llegado, sobre todo, con el impulso final inyectado por la propiedad que lidera el máximo accionista Robert Sarver y el presidente Andy Kohlberg, que aterrizaron en Son Moix en enero de 2016.

La deuda concursal con la administración pública, que originalmente era de 27 millones de euros, quedó reducida a menos de 10 millones a finales de 2020, único saldo negativo al que todavía tenía que hacer frente el Real Mallorca, después de que en 2017 zanjara su deuda concursal con los acreedores ordinarios.

La intención de la entidad, en un principio, era liquidar totalmente ese déficit en un plazo máximo de tres años, pero la propiedad americana no ha querido esperar ni un día más y ha querido sanear sus cuentas tras la finalización de la pasada temporada. El hecho de haber ascendido a Primera División iba a permitirle pagar con mayor rapidez los alrededor de diez millones de euros que se debía al fisco, pero con este movimiento ha ganado en tranquilidad para el futuro.

Un culebrón doloroso | El Mallorca llegó a estar al borde de la desaparición por culpa de sus graves problemas económicos por una mala gestión, un culebrón que obligó a declarar un concurso voluntario de acreedores en 2010.

Un culebrón doloroso | El Mallorca llegó a estar al borde de la desaparición por culpa de sus graves problemas económicos por una mala gestión, un culebrón que obligó a declarar un concurso voluntario de acreedores en 2010. DM

De esta manera, el club cierra ahora el capítulo con la Agencia Tributaria. Los accionistas del Real Mallorca, entre los que también figura la exestrella de la NBA, Steve Nash, han inyectado cerca de cincuenta millones de euros desde su llegada en 2016, de los cuales 25 millones se han destinado a la deuda del Concurso de Acreedores y Hacienda.

Sarver entró en el club abonando 21 millones. El 14 de noviembre de 2016 pagó ocho millones más. El 7 de noviembre de 2017, con el equipo en Segunda B, realizó una ampliación de otros 10 millones, contribución que sirvió para hacer frente al último pago, de 6 millones, a los acreedores del concurso. Ya en abril de 2019, Sarver volvió a aportar otros tres millones, y en octubre del año pasado, nueve más. Ahora, sobre el papel, no tendrá que rascarse tanto el bolsillo con el primer equipo en la elite.

El Mallorca llegó a estar al borde de la desaparición por culpa de sus graves problemas económicos por una mala gestión, un culebrón que obligó a declarar un concurso voluntario de acreedores en 2010.

Compartir el artículo

stats