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PRIMERA DIVISIÓN

Indignación entre el mallorquinismo por las restricciones del Govern en el Ciutat de Palma

“O nos plantamos o no sé qué va a pasar”, lamentan los aficionados del Real Mallorca tras conocer que solo podrán entrar 5.000 abonados con certificado Covid o PCR negativa en el duelo del sábado

Aficionador del Real Mallorca durante un partido disputado el pasado curso en Son Moix.

Aficionador del Real Mallorca durante un partido disputado el pasado curso en Son Moix.

El Govern ha indignado al mallorquinismo tras dar a conocer las fuertes restricciones que se llevarán a cabo durante el partido del próximo sábado del Ciutat de Palma ante el Cagliari italiano y que supondrá la presentación del Real Mallorca frente a su afición. En el comunicado que publicó la entidad bermellona se dio a conocer que el Govern solo permitirá registrar un aforo de 5.000 personas y que todas ellas deberán cumplir con la normativa sanitaria vigente.

Así, los asistentes están obligados a presentar el certificado que demuestre que tienen la pauta completa de vacunación, mostrar una PCR negativa de máximo 72 horas, un test de antígenos realizado en las 48 horas previas o acreditar haber sufrido la enfermedad dentro de los seis meses precedentes. “Yo también exigiría un tacto rectal y el resguardo de una entrada de haber ido a ver ‘Operación Camarón’ este verano en el cine”, bromeaba Pep Lladó ‘Es Berro’, presidente de la peña ‘Es Berros’, al ser cuestionado por este diario sobre las directrices impuestas desde el Govern.

El Govern autoriza la entrada de 5.000 personas en el Ciutat de Palma Bernardo Arzayus

“Si exigen el certificado Covid y la gente va con mascarilla, no entiendo cómo puede ser que no puedan entrar todos los socios. En Son Moix 15.000 personas pueden hacer acto de presencia manteniendo una distancia de seguridad. Al menos yo lo veo así. Hay espacio suficiente para todos”, señalaba por su parte Sebastià Oliver, presidente del Moviment Mallorquinista.

“Las normas que han impuesto para el Ciutat de Palma son demasiado restrictivas. Lo de pedir el certificado Covid es una locura, cuando en otros sitios ves que se junta tanta gente y no se preocupan por nada. Parece que el fútbol es siempre el que tiene que pagar el precio más alto. Lo lógico es que dejaran acceder a más gente y que además fueran bajando poco a poco las restricciones”, ahondaba Toni Vallespir, presidente de la Unió de Penyes.

Sebastià Oliver y Toni Vallespir, presidentes del Moviment Mallorquinista y la Unió de Penyes. E.G.

Las restricciones impuestas por el Govern para el encuentro del Ciutat de Palma sentaron como un jarro de agua fría dentro del mallorquinismo. Es más, hubo incluso peñas, como la de los Supporters, que decidieron plantarse y emitir un comunicado en el que señalaron que “ninguno de sus miembros acudirá a ningún partido hasta que la situación” no se desatasque: “En esta misma ciudad se han organizado espectáculos y actuaciones de diversa índole con grandes aforos y medidas de seguridad escasas sin problema. Debido al circo montado, no contemplamos entrar en Son Moix en ningún momento esta temporada hasta que todo cambie”.

A día de hoy el Real Mallorca cuenta con más de 14.000 socios, por lo que para este primer partido la entidad rojilla ha decido realizar un sorteo para repartir las 5.000 entradas con las que cuentan. “La gente ha pagado mucho dinero esta temporada por abonarse. Entiendo que para el Mallorca esta situación es difícil, pero también considero muy arriesgado el haber hecho tantos socios. Conozco a mucha gente que ya está muy cansada de este tema, algo que veo totalmente lógico, y ya me han dicho que van a solicitar la devolución del dinero. La verdad que es una lástima”, valoraba Pep Lladó sobre la situación.

Pep Lladó 'Es Berro', presidente de la penya Es Berros.

Pep Lladó 'Es Berro', presidente de la penya Es Berros. B. Ramon

“Lo que más impotencia genera es que luego te encontrarás al día siguiente un concierto en Son Moix al que irán 10.000 personas y ahí no pasa nada. Te subes al bus de la EMT, está a reventar, y tampoco pasa nada. Se te queda cara de tonto por todo lo que ves”, razonaba Sebastià Oliver. “Cuando uno se hace socio es para disfrutar mínimo de los 19 partidos de Liga en casa. Con las medidas que está aplicando el Govern se está masacrando el espectáculo del fútbol. Es normal que haya indignación entre el mallorquinismo porque el aficionado ha pagado para ver a su equipo en su estadio y ahora mismo solo dejan ir a uno de cada tres socios”, señalaba por su parte Toni Vallespir.

“Quizás deberíamos llevar el partido a algún polígono”, bromeaba ‘Es Berro’: “Ahí está demostrado que se puede juntar mucha gente”. “Para el encuentro de la primera jornada ante el Betis no soy mucho más optimista”, indicaba Vallespir. “Será lo mismo o incluso peor. Llegará un momento en el que, o tomamos la determinación de plantarnos, o no sé qué va a pasar”, zanjaba Oliver.  

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