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Fútbol

El Mallorca se la pega en Castellón

El equipo rojillo, espeso en ataque, pierde 1-0 ante un candidato al descenso en un despiste defensivo

Dani Rodríguez lamenta una ocaisón perdida.

Dani Rodríguez lamenta una ocaisón perdida.

El mensaje de Luis García del pasado jueves no ha surtido efecto en sus jugadores. No quiere el técnico, como no puede ser de otra manera, la más mínima relajación pese a que los números son muy favorables al Mallorca en su intento de ascender a Primera División. Pero el partido de esta tarde en Castellón, ante un equipo que lucha por mantener la categoría, debe servir de lección para lo que queda. El objetivo está muy cerca, pero falta lo más difícil, llegar a la orilla. Y si el equipo exhibe la desesperante falta de ideas de esta tarde, todavía lo puede pasar mal, por difícil que parezca. Una sola ocasión clara de gol en 97 minutos es muy poco bagaje ante un rival claramente inferior pero que ha igualado las fuerzas a base de entrega, corazón y un pelín de fortuna. Así ha ganado el Castellón; así ha perdido el Mallorca (1-0).

Desde el pitido inicial el Mallorca demostró que era el equipo que aspiraba al ascenso acorralando a un rival cuya única misión parecía defender el empate inicial. Los hombres de Luis García tocaban, triangulaban y remataban, aunque bien es verdad que sin excesivo peligro. Fueron veinte minutos en que el terreno de juego parecía inclinado a la portería de Óscar, guardameta del Castellón. Pero la grandeza del fútbol se mide por que el más pequeño se puede comer al más grande, aunque sea de forma puntual. En la primera acción en la que los locales se aproximaron al área de Reina, un espectador más hasta entonces, sacaron petróleo, eso sí, con algo de fortuna. Un balón rebotado en Valjent fue a parar a Rubén que, en posición de extremo derecho, ha colocado un balón medido a la cabeza de Ortuño. Su remate, con Sastre superado, acabó en la portería de Reina. Ver para creer.

Era un volver a empezar para el Mallorca, pero con 25 minutos menos y con la obligación de marcar dos goles para llevarse una victoria que, como mínimo, le mantuviera con ocho puntos de ventaja sobre el Almería, que juega el lunes contra el Espanyol. El guión del partido no solo no varió sino que, con el gol a favor, el Castellón aumentó sus prestaciones defensivas. Si era oro un punto ante un rival en plaza de ascenso, tres ya ni se sabe. Los rojillos insistieron, con un Dani Rodríguez de nuevo enchufado y con Salva Sevilla y Galarreta en la sala de máquinas. Le faltaba mordiente al equipo en ataque, y aquí hay que pedir explicaciones a Álvaro Giménez. Ausente Amath por sanción y Abdón por lesión, era el partido perfecto para el ilicitano, pero no estuvo. Es un jugador que no empuja, que entra muy poco en juego y casi nunca encuentra soluciones positivas para el equipo. Oportunidad perdida. A diez minutos del descanso, Luis García ha intercambiado a los extremos. Mollejo, otro futbolista invisible esta tarde en Castalia, se ha ido a la izquierda y Murilo a la derecha, la posición en la que se encuentra más cómodo. Y a los dos minutos el brasileño ha protagonizado una internada que ha hecho temblar a la defensa local.

Al inicio de la segunda parte el Castellón ha reclamado penalti por unas manos de Raíllo, que estaba tendido en el césped. Por este motivo el árbitro no ha señalado nada. Pasaban los minutos y el Castellón cada vez se sentía más cómodo ante la falta de punch del Mallorca. Luis García no se lo ha pensado demasiado y, antes del cuarto de hora del segundo periodo, ha realizado un triple cambio para sacudir al equipo. Ha cambiado a los dos laterales, Sastre y Oliván, por Gámez y Cufré. El de Porreres no tuvo su día. Impreciso y acelerado, siempre tomó malas decisiones. No mucho mejor ha estado Oliván. Cardona ha entrado por Mollejo para jugar la última media hora con dos delanteros centro.

El cronómetro avanzaba inexorable para el Mallorca, que no encontraba soluciones ante una entregada defensa local, cada vez más a gusto. Luis García ha quemado sus últimos cartuchos con la entrada de Febas y Mboula por Galarreta y Murilo. El partido tenía cada vez más pinta de que no tenía solución. El Mallorca era el dominador del juego, pero a la hora de la verdad todo se reducía a fuegos de artificio. Daba la impresión de que no hubiera marcado si el partido se hubiera prolongado un par de horas más. La ocasión rojilla más clara ha estado en las botas de Álvaro Giménez que, solo, y con tiempo para parar el balón, ha rematado con la zurda. Un remate que no ha sido limpio y que ha permitido al portero local a despejar a saque de esquina. Una mala elección de un jugador que no está respondiendo a lo que se esperaba de él.

Una vez más, el Mallorca se ha visto incapaz de remontar un resultado adverso. Cumplirá el equipo dos meses sin ganar lejos de Son Moix, demasiado tiempo para un aspirante al ascenso. No se puede decir que la derrota isleña sea injusta, tal vez inmerecida por los méritos de uno y otro. La diferencia ha estado en que uno, el Castellón, ha defendido casi a la perfeccción, y otro, el Mallorca, ha atacado sin ideas.

CASTELLÓN: Óscar; Lapeña, Gálvez, Delgado, Víctor; Arturo (Gus, m.78), Rubén (Carles Salvador, m.90), Bodiger, Jorge Fernández (Indias, m.90); César Díaz (Cubillas, m.84), Ortuño (Muguruza, m.84).

MALLORCA: Reina; Sastre (Gámez, m.56), Valjent, Raíllo, Oliván (Cufré, m.56); Galarreta (Febas, m.69), Salva Sevilla; Murilo (Mboula, m.69), Dani Rodríguez, Mollejo (Cardona, m.56); y Álvaro Giménez.

GOLES: 1-0. Ortuño se anticipa a Sastre y bate a Reina de cabeza (m.24). ÁRBITRO: Milla Alvéndiz (Comité Andaluz). T. amarillas: Arturo (m.26), Lapeña (m.33), Valjent (m.41), Salva Sevilla (m.70), Cufré (m.77), Gus (m.85), Raíllo (m.91), Víctor García (m.92).    T. rojas: No hubo.

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