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Fútbol

El Mallorca queda tocado tras ser vapuleado en Fuenlabrada

El equipo de Luis García acentúa su crisis de juego y resultados, con solo cuatro puntos de doce en el mes de marzo

Pichín y Raíllo persiguen el balón durante el partido en Fuenlabrada.

Pichín y Raíllo persiguen el balón durante el partido en Fuenlabrada.

El Mallorca no hizo en Fuenlabrada más que prolongar su caída libre hacia no se sabe dónde. Goleada y errores al margen en el Fernando Torres, el equipo de Luis García ofreció una imagen paupérrima, a la altura de lo que ha ocurrido en el mes de marzo, que se ha saldado con cuatro puntos de doce posibles, con una sola victoria (Cartagena), un empate (Oviedo) y dos derrotas (Sporting y Fuenlabrada), estas, las dos primeras del curso a domicilio.

Pese a todo, la situación del equipo sigue siendo privilegiada, segundo con los mismos puntos que el líder Espanyol, y con uno de ventaja sobre el Almería, que ganó en Málaga. Sin embargo, empiezan a ser demasiadas las oportunidades que está dejando escapar el conjunto rojillo para distanciarse del tercer clasificado y afrontar el tramo final de la temporada con una relativa tranquilidad. 

De repente, al equipo se le han apagado las luces de una temporada hasta el momento de sobresaliente. Los jugadores se han quedado sin ideas, blandos en defensa y negados en ataque. Lo que no hace tanto era todo ingenio y acciones incluso brillantes, ahora se han quedado en blanco, como si los jugadores hubieran olvidado la lección. 

Las malas sensaciones no son de ahora, con dos derrotas y un empate en los tres últimos partidos, sino que vienen de antes. En las victorias por la mínima ante el Logroñés y Cartagena, dos equipos que luchan desesperadamente por la permanencia, los hombres de Luis García sufrieron más de lo esperado para hacerse con los tres puntos. Ante los cartageneros, solo unas manos de un defensor en la segunda parte desencalló un partido que estaba predestinado a finalizar en empate. Ya ese día las sensaciones fueron muy malas y, sin saberlo, el equipo empezaba una etapa presidida por la mediocridad y con más dudas que certezas. Los equipos bien armados en defensa se le atragantan.

Tampoco sirven de excusa las ausencias en Fuenlabrada de tres hombres de la importancia de Valjent en defensa, Galarreta en el centro del campo y Amath en la delantera. Pese a tratarse de tres futbolistas con mucho peso en la plantilla, el técnico siempre ha presumido de contar con una plantilla amplia y competitiva, aunque los últimos resultados parecen desmentirle. El vasco cumplió ante el Fuenlabrada su quinta ausencia consecutiva y, pese a que el equipo ya sabe lo que es ganar sin él en el terreno de juego, lo cierto es que su baja no es una más. Cuando se trata de atacar y de crear juego, el equipo no se mueve igual sin su presencia. No es lo mismo alinear a Baba, un futbolista de contención, que a Galarreta, un creador de juego puro. Con estos jugadores o sin ellos-Valjent puede volver ante el Leganés tras jugar con su selección-, el Mallorca debe reaccionar ya para no meterse en problemas. Prácticamente toda la temporada ocupando plazas de ascenso directo, tener que disputar el play off de ascenso supondría un golpe muy duro para el equipo por la gran temporada que está realizando. En contra juegan las malas sensaciones; a favor, que ningún equipo está para lanzar cohetes. La irregularidad preside esta categoría, y todavía más en la recta final, cuando todos los equipos se juegan la vida. Hay tiempo para reaccionar, y qué mejor que hacerlo con la visita de un rival de postín como el Leganés, para el que Luis García podría recuperar a Antonio Sánchez, que se recupera de molestias en un hombro, e incluso del goleador Amath.

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