El Mallorca ha regresado a lo grande. Ayer volvió a ser el equipo fiable y reconocible que le llevó a maravillar en la primera vuelta y que deja en el olvido la racha de tres jornadas sin ganar (1-3). Este triunfo ante el Rayo Vallecano es de prestigio por el escenario y por el rival, que llevaba nueve jornadas sin perder y que, entre Liga y Copa, había ganado sus seis últimos encuentros. Los goles de Amath, Abdón, que estuvo a un nivel soberbio, y Salva Sevilla, fueron suficientes para sumar los tres puntos y, como regalo no menos importante, hacerse con el golaverage directo porque en la primera vuelta el Rayo venció por 0-1 en Son Moix. Ahora los de Iraola, que venían lanzados, se quedan a ocho puntos de distancia de los mallorquinistas, que no quieren más invitados en la fiesta por el ascenso directo.

En veinte minutos se esfumaron todas las dudas generadas desde el final de 2020. Es difícil encontrar a un Mallorca tan efectivo, intenso y con capacidad de hacer daño a un adversario ilustre. La presión tras pérdida de pelota tan característica de Luis García llevada a la máximo expresión. Antonio Sánchez robó el balón tras un saque de banda de los locales y, en cuatro toques, hicieron magia. Ver para creer. El canterano se la pasó de cabeza a Amath, que también con la testa se inventó una pared con Abdón, que se la devolvió a Amath para definir con calidad. Solo hacía dos minutos que había empezado el encuentro, todo un subidón.

Pero quedaban muchas más sorpresas. Y no todas positivas porque Fran Gámez, tras una sensacional acción defensiva cortando un pase, se lesionó. Con la ausencia del tocado Joan Sastre, Russo tuvo que ser su sustituto en el lateral derecho. Pero como la vida sigue, es difícil de entender cómo pudo fallar Amath la ocasión que tuvo poco después. Dimitrievski rechazó un buen tiro de Dani Rodríguez y el cuero le cayó a las botas del africano, que incomprensiblemente envió el remate alto. No obstante, pudo redimirse justo después. El propio Amath le birló la pelota a un jugador del Rayo, se la pasó a Dani Rodríguez y Abdón, en una fenomenal acción personal, regateó al central y disparó con toda el alma. El meta pudo rechazarlo, pero el artanenc ya no falló a la segunda.

El Rayo, sin embargo, no solo no se hundió, sino que supo sacar los dientes. Mario Suárez, primero con un cabezazo y, sobre todo, después con un disparo en el corazón del área que se fue muy alto, metieron el miedo en el cuerpo. Pero las individualidades están para marcar las diferencias y, por supuesto, poner calma. Salva Sevilla lanzó una falta, provocada por el omnipresente Abdón, imposible para el portero, que aunque tocó el balón, no pudo evitar que entrara. En veinte minutos el electrónico ya marcaba un increíble 0-3

Eso sí, a partir de ahí el duelo elevó sus pulsaciones. Y mucho tuvo que ver que el colegiado no considerara penalti un manotazo en la cara de Oliván a Isi justo cuando el lateral despejaba con la cabeza. Los madrileños, que se indignaron, empezaron a llegar con demasiada facilidad. A los bermellones, impecables en ataque, sufrían demasiado en defensa, sobre todo por la banda de Álvaro, que no paraba de crear problemas a Russo con su velocidad.

Hasta que Advíncula cambió el escenario del duelo. El peruano recortó distancias gracias a un gran disparo desde fuera del área en el que da la sensación de que Manolo Reina podría haber hecho algo más. De inmediato aparecieron los fantasmas del partido en Oviedo, cuando del 0-2 se pasó al 2-2, con el añadido de que los vallecanos son sustancialmente mejores que los asturianos. Oliván podría haber sentenciado tras un gran pase de Abdón, pero su volea se fue fuera. Fue una primera parte de dos equipos valientes, por lo que lo normal es que la segunda transcurriera por el mismo camino. Los locales tuvieron más el balón, pero el Mallorca supo cerrar mucho mejor sus líneas. Incluso Amath dispuso de una buena oportunidad, pero su chut se estrelló en la manopla del cancerbero. 

El Rayo apretó, pero la puntería de Álvaro, Mario y Qasmi estaba desviada. Los de Iraola, expulsado por protestar, ya solo atacaban con el corazón y los rojillos tiraban de oficio con solvencia. De hecho, Luis García no movió ficha hasta el minuto 82, con la entrada de Lago para que ayudara en la presión -después entraron Febas y Cufré-. Y eso es sinónimo de que lo estaba viendo muy bien. Y tenía razón porque no había que tocar mucho más. Esta victoria es una alegría, pero también un alivio. El Mallorca ha vuelto. Y lo mejor está por venir. Vaya segunda vuelta acaba de empezar.

Ficha técnica

RAYO VALLECANO: Dimitrievski, Advíncula, Velázquez (Saveljich, min.24), Catena, Fran García, Mario(Montiel, min. 76), Trejo, Isi (Andrés, min. 46), Álvaro, Bebé (Qasmi, min. 62) y Pozo (Comesaña, min. 46). 

MALLORCA: Reina; Fran Gámez (Russo, min. 11), Valjent, Raíllo, Oliván; Galarreta, Salva Sevilla (Febas, min. 88), Antonio Sánchez, Amath (Cufré, min. 88), Dani Rodríguez y Abdón (Lago, min. 82).

GOLES: 0-1: Amath culmina tras una pared con Abdón (min.2); 0-2: Abdón marca tras recoger un rechace (min.12);0-3, Salva Sevilla anota de falta directa (min.19);1-3, Advíncula, de tiro desde fuera del área (min.40).

ÁRBITRO: Prieto Iglesias (Colegio Navarro).

T. amarillas: Advíncula (min.18), Isi (min.26), Mario Suárez (min. 37), Russo (min. 42), Galarreta (min.71), Dani (min.77)

T. rojas: El técnico del Rayo Vallecano, Andoni Iraola, por protestar (min.74). 

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