El mercado de invierno está complicado en este enero de 2021. No sólo para el Mallorca, sino para todos los clubes de Segunda y hasta de Primera División. Pese a ser el cuarto equipo con mayor límite salarial de la categoría -19 millones-, la entidad bermellona tiene dificultades para reforzarse. “Estamos tiesos”, señaló el técnico Luis García el pasado sábado ante la posible salida de Parera y la llegada de un portero. Como todos los clubes de la división de plata, las consignas a seguir son «dejen salir antes de entrar» y «bueno, bonito y barato».

Clubes de Segunda como Zaragoza, Sporting, Cartagena o Castellón ya han hecho públicos sus lamentos por la decisión de LaLiga de reducir el límite salarial de los equipos. El organismo que preside Javier Tebas ya aconsejó que no presupuestaran ingresos en concepto de taquillajes y abonos para esta campaña 2020-21. Los efectos de la pandemia han provocado una merma de ingresos porque no hay público en los estadios.

Aún así, LaLiga permitió en verano que los clubes incluyeran hasta el 55% de sus ingresos habituales por abonos y taquillas (por ejemplo, el Zaragoza previó 459.000 euros en venta de entradas). Pero para este mercado de invierno, la patronal ha reducido esa cantidad a cero en el caso de las taquillas; en los abonos, a lo que ya se hubiera recaudado.

Los ingresos por taquilla, a cero

LaLiga trabaja desde hace tiempo para que los aficionados vuelvan a los estadios –ha negociado con el Gobierno que sea un 20 o 30% del aforo–, pero en diciembre tomó la decisión de que estos ingresos por taquilla se queden en cero para el cálculo del límite salarial.

La consecuencia es que se reduce. En el Mallorca no se ha tenido tan en cuenta este tipo de ingresos, por lo que la bajada en el límite salarial será inferior a la de otros clubes. Pese a ello, los 19 millones previstos –por la ampliación de capital de 9 millones realizada en octubre pasado– no se podrán alcanzar, por lo que el club deberá ajustar sus números para fichar. En esta situación, los clubes de Segunda tantean más las cesiones que los fichajes. El Cartagena, por ejemplo, ha incorporado al central croata Datkovic y busca dos refuerzos, pero han tenido que marcharse Cordero, Verza y Sergio Lozano.

El Mallorca está menos apurado que los murcianos, Castellón, Zaragoza, Logroñés o Sporting, pero con la misma necesidad de que salgan futbolistas para fichar. Es el caso de Alex Alegría, por quien apuesta el Zaragoza -como cedido-, que dejaría su plaza a otro atacante (se ha vuelto a contactar con el Anderlecht por Dauda). O el de Parera, por el que tendría que llegar un guardameta sin demasiado caché para poder cuadrar los números.